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2019.09.12 Papa Francesco - Udienza i Partecipanti al Capitolo Generale dell'Ordine degli Agostiniani Scalzi 2019.09.12 Papa Francesco - Udienza i Partecipanti al Capitolo Generale dell'Ordine degli Agostiniani Scalzi 

El Papa a los Agustinos Descalzos: las raíces y la tradición son garantía de futuro

Al celebrar un encuentro con los Agustinos Descalzos el Papa Francisco reflexionó sobre su carisma y carácter contemporáneo. Desprenderse de las raíces para ser moderno "es un suicidio", dijo, puesto que el camino para hablar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo es la tradición del verdadero testimonio cristiano, que hoy va contracorriente, y que llama a la humildad y a la caridad, sin auto-referencialidad

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

"Felices de servir al Altísimo en un espíritu de humildad. ¡Vayan adelante así! Que el Señor los bendiga, y que la Virgen y San Agustín los protejan. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Gracias!”. Son las palabras conclusivas del discurso que el Santo Padre dirigió esta mañana a los 194 participantes en el Capítulo General de la Orden de los Agustinos Descalzos.

El Papa Francisco comenzó su alocución dirigiéndose a estos queridos hermanos y hermanas, afirmando que la Providencia ha querido que hoy reciba a los agustinos descalzos, mientras mañana lo hará con sus hermanos de la Orden de San Agustín, a lo que añadió con gracia: “Hermanos, primos, amigos, enemigos, ¡nunca se sabe!”..., lo que provocó la hilaridad de su audiencia. “Alabemos a Dios – prosiguió diciendo el Papa – por los carismas que ha suscitado y suscita en la Iglesia a través del testimonio del gran Pastor y Doctor de Hipona”.

Año del Carisma

Después de agradecer al Prior General las palabras con las que presentó este encuentro, que concluye su Capítulo General con ocasión de lo que ellos llaman "Año del Carisma", el Obispo de Roma les dijo, ante todo, que aprecia en ellos la alegría de ser agustinos: "Felices de servir al Altísimo en espíritu de humildad", lo que parecería un lema franciscano, pero en realidad es simplemente evangélico. Por otra parte – les dijo – San Agustín es una de esas figuras que hacen sentir la fascinación de Dios, que atraen a Jesucristo, que atraen a la Palabra de Dios. Y lo definió “un gigante del pensamiento cristiano”, a la vez que “el Señor también le ha dado la vocación y la misión de la fraternidad”.

De manera que tal como reflexionó el Pontífice, San Agustín no se cerró en el vasto horizonte de su mente, sino que permaneció abierto al pueblo de Dios y a los hermanos “que compartían con él la vida comunitaria”. Y añadió que “también como sacerdote y obispo vivió como un monje, a pesar de sus compromisos pastorales, y a su muerte dejó muchos monasterios masculinos y femeninos”.

Tras animarlos a amar y profundizar siempre estas raíces una y otra vez, yendo a las raíces, tratando de extraer de ellas, en la oración y en el discernimiento comunitario, la linfa vital para su presencia en la Iglesia de hoy y en el mundo, el Pontífice, dejando de lado el discurso preparado hizo una reflexión, en la que afirmó:

“Para ser modernos, algunos creen que es necesario desprenderse de las raíces. Pero esto es la ruina, porque las raíces, la tradición, son la garantía del futuro”

No es un museo – añadió – es la verdadera tradición, y las raíces son la tradición que te llevan la linfa para que el árbol crezca, florezca y fructifique.

“No hay que apartarse nunca de las raíces para ser moderno, eso es un suicidio”

El alma descalza, base de su carisma

Refiriéndose a la calificación de "descalzos", que expresa la exigencia de la pobreza, del desprendimiento y de confianza en la Divina Providencia, Francisco recordó que hay un himno litúrgico, que se canta en la fiesta de San Juan Bautista y que dice que el pueblo iba con el alma descalza para ser bautizado. “Descalzos – agregó – aunque veo que todos ustedes tienen zapatos”, y reafirmó el concepto del alma descalza, que constituye su carisma.

La gracia de la humildad

Hablando espontáneamente y refiriéndose a la humildad, el Papa Francisco recordó a un religioso que era muy vanidoso – si bien aún vive – a quien sus superiores siempre le decían: "Pero usted debe ser más humilde, más humilde...". Y al final, este religioso dijo: "Haré treinta días de ejercicios para que el Señor me conceda la gracia de la humildad". Y cuando regresó, dijo: "¡Gracias a Dios! ¡Yo era tan vanidoso, tan vanidoso, pero después de los ejercicios he vencido todas mis pasiones!”. De manera que – recordó Francisco – este religioso había encontrado la "humildad".

Caminar en Cristo vivo

Por último el Santo Padre dijo a estos queridos hermanos que haciendo memoria de su camino, o del camino que el Señor les ha hecho recorrer, se comprende plenamente este “Año del Carisma” que – agregó  – “no es algo auto-referencial, no, esto no debe ser auto-referencial de una comunidad viva que quiere caminar con el Cristo vivo, esto es lo que ustedes quieren, no es una auto-referencialidad, sino el deseo de caminar en Cristo, en Cristo vivo”.

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12 septiembre 2019, 14:21