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Mauricio: un ejemplo de coexistencia pacífica

El sacerdote jesuita Georges Cheung habla de las expectativas, retos y problemas de la Iglesia en Mauricio y de las relaciones con otras religiones. Los problemas sociales relacionados con la pobreza y el fenómeno de las drogas. Para el sacerdote, Mauricio puede ser un ejemplo para el mundo a través de la coexistencia pacífica de sus habitantes.

Xavier Sartre - Port Louis

Durante la visita del Papa a Port Louis, en Mauricio, el Padre Georges Cheung da una visión de la realidad de la Iglesia local y de los problemas que afligen al país, poniendo de relieve la riqueza de la coexistencia pacífica entre las diversas capas de la sociedad.

Padre Cheung: Hay dos aspectos: para la Iglesia Católica es una gran alegría, porque es la cabeza de la Iglesia que visita nuestro país... sería como las visitas de los Apóstoles, como Pablo... Para los demás también es una gran alegría, porque el pueblo de Mauricio respeta mucho a las autoridades, la figura del Papa.

¿Qué espera de esta visita?

Padre Cheung: Creo que tenemos que vivirlo como una peregrinación, una peregrinación interior. Debemos preparar nuestros corazones, nuestro espíritu como cuando peregrinamos a Tierra Santa. La gente espera una palabra del Papa que fortalezca nuestra fe porque tenemos muchas dificultades: pobreza, drogas  y a veces nos sentimos desanimados

¿Cuáles son los mayores desafíos de la Iglesia Católica aquí en Mauricio?

Padre Cheung: El gran desafío es el problema de las drogas. Hay muchos, muchos que son completamente esclavos, hay también el problema de la pobreza porque tenemos a los descendientes de esclavos que hoy en día tienen dificultades para encontrar su lugar en la comunidad de Mauricio. Esto puede convertirse en un problema para las relaciones entre las distintas comunidades.

¿Cuál sería el mensaje que la Iglesia y los católicos de Mauricio quisieran transmitir al Papa?

Padre Cheung: Creo que el pueblo de Mauricio también puede dar un mensaje de esperanza. Es cierto que tenemos nuestros problemas, pero todavía sabemos cómo vivir más o menos en paz. No es fácil: siempre tenemos la tentación de cerrar nuestras puertas, pero creo que Mauricio es un lugar donde podemos vivir felices.

09 septiembre 2019, 11:36