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El Papa preside el rito final de los funerales del Cardenal Tauran

Se dedicó al diálogo con todos los hombres de buena voluntad, sirviendo a la Iglesia a pesar del peso de su enfermedad, tal como afirmó el Decano del Colegio Cardenalicio

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

Esta mañana, a las 10.45 en el Altar de la Cátedra de la Basílica Vaticana se celebraron lugar las exequias del Cardenal Jean-Louis Tauran, Camarlengo de la Santa Romana Iglesia y Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.

Camino iluminado por las Bienaventuranzas

En Evangelio, Jesús – explicó el Cardenal Sodano – nos ha recordado cuáles son las verdaderas Bienaventuranzas del cristiano. Es siempre conmovedor escucharlas proclamar en nuestra Iglesia. “Son Bienaventuranzas que iluminaron la vida de nuestro querido hermano difunto como estrellas luminosas en su camino” – subrayó el Decano del Colegio Cardenalicio – y añadió que durante muchos años él mismo fue testigo del gran espíritu apostólico del Cardenal Tauran.

Del Concilio, diálogo con hombres de buena voluntad

Asimismo el Decano destacó “la gran figura” de sacerdote, obispo y Cardenal, que “dedicó su vida, como tantos, al servicio de la Santa Sede, de la Iglesia y últimamente al diálogo con todos los hombres de buena voluntad”. De este modo, “siguió la línea trazada por el Concilio Ecuménico Vaticano II” con empeño – según la Gaudium et Spes – para “ser hermanos y, por tanto, llamados a una sola y evidente vocación humana y divina”, trabajando juntos “sin violencia ni engaño” en la construcción “del mundo en la paz verdadera”.

El rito de la Commendatio y della Valedictio

Una hora más tarde, el Santo Padre se dirigió a la basílica, al término de las exequias, para presidir el rito de la Ultima Commendatio y della Valedictio. Presidió la celebración de esta liturgia fúnebre el Cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, junto a los demás purpurados, arzobispos y obispos presentes en Roma.

Recuerdo de su amigo, el Cardenal Santos Abril y Castelló

Para un recuerdo del Purpurado fallecido, nuestra colega Hélène Destombes entrevistó al Cardenal español Santos Abril y Castelló, amigo personal del Cardenal Jean-Louis Tauran.

El Cardenal francés, recordamos, falleció el pasado jueves 5 de julio en EEUU a donde había viajado para tratarse por el morbo de Parkinson que padecía desde hacía mucho tiempo. Tenía 75 años y durante más de una década guió el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso.

Entre las imágenes más conocidas se destaca la del anuncio de la elección del Papa Francisco desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. Mientras cabe destacar que el Papa Bergoglio dirigió unas palabras de gran afecto en el telegrama de pésame que envió la semana pasada a la hermana del purpurado. En efecto, Francisco lo recordó como “hombre de fe profunda”, apreciado sobre todo por sus “relaciones de confianza y estima” que supo establecer con “el mundo musulmán”.

Los restos del Cardenal Jean-Louis Tauran descansan ahora en la Basílica menor romana de San Apolinar en las Termas Neronianas-Alejandrinas, de la que había sido titular.

Composición del Colegio Cardenalicio

Con el fallecimiento del Cardenal Tauran el Colegio Cardenalicio resulta ahora compuesto por 225 purpurados, de los cuales 124 son electores y 101 no electores.

Nota sobre el Cardenal Tauran

 

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Las exequias del card. Tauran en la Basílica de San Pedro
12 julio 2018, 13:12