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Ejercicios espirituales del Papa y la Curia: “Escuchar la sed de las periferias”

En la 9ª meditación de los Ejercicios espirituales que imparte el sacerdote portugués José Tolentino de Mendonça – en los que participa el Santo Padre y la Curia romana en la localidad de Ariccia – el predicador propuso “escuchar la sed de las periferias”

María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano

Prosiguiendo con sus reflexiones sobre “la ciencia de la sed”, por la tarde de la quinta jornada de Ejercicios el predicador comenzó afirmando que mirar con los ojos bien abiertos la realidad del mundo que nos circunda es esencial, puesto que de lo contrario, nuestra espiritualidad se convierte en una especia de bola de confort o una forma de evasión de nuestra responsabilidad social. Mientras la voz de Dios siempre debe confrontarse con la pregunta formulada en los orígenes: “¿Dónde está tu hermano?”. De ahí la invitación a interrogarnos entonces: “¿Dónde está nuestro hermano?”.

Y añadió que “la sed espiritual y de sentido” sobre la que habían meditado hasta el momento permanecería “incompleta” si no los condujera “cerca de la sed literal”, es decir cerca de esa “sed elemental” que atormenta y limita la existencia de tantas personas de nuestro presente histórico que es tan “asimétrico”.

“La Iglesia – dijo el padre Tolentino – no debe tener miedo de ser profética y de meter el dedo en la llaga. Si bien, como recordaba el arzobispo brasileño Hélder Câmara: “Cuando doy comida a los pobres, me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.

Jesús es un hombre periférico

El predicador también recordó que multitudes de sedientos pueblan hoy las periferias del mundo en los cinco continentes. A la vez que añadió que el mismo Jesús es un hombre periférico. Sí, porque no era un ciudadano romano, dado que no pertenecía al primer mundo de su época, ni formaba parte de la élite judía. De ahí la pregunta de si de Nazaret podría venir algo bueno. Mientras Galilea representaba el lugar preferencial del anuncio del Reino y Jesús venía a poner en la justa perspectiva la realización de la salvación de Dios, salvación que, según su palabra, obraba ya en el presente a través de la dignificación de la vida de todos y la capacidad de reconciliar a los periféricos, es decir, a los enfermos, a los pobres y a los extranjeros.

El Padre Tolentino también dijo que “la periferia está en el ADN cristiano, lo acerca a su contexto originario y también a su programa. Lo que representa una clave indispensable para su hermenéutica espiritual y existencial. A la vez que destacó que en todas las épocas seguirá siendo, para la experiencia cristiana, el lugar en el que encontrar y volver a encontrar a Jesús.

El cristianismo en la periferia

Por otra parte, el predicador puso de manifiesto que Jesús y los primeros discípulos no son los únicos que representan el universo de las periferias, porque el mismo cristianismo es una “realidad periférica”. Sin embargo, avanzando en su meditación afirmó que cuando los pastores se transforman en príncipes, pierden el contacto con el rebaño y observan la realidad de un modo distante y filtrado. Y se vuelven sectarios y elitistas, casi sin darse cuenta.

Por esta razón afirmó que “una Iglesia que se encierra en un centro, ya no siente la sed de las periferias, habiéndose vuelto “auto-centrada y auto-referencial”. Y cuando “la Iglesia no sale, se pliega sobre sí misma y se enferma”. A la vez que gran parte de las patologías que afectan a las instituciones eclesiales, tienen sus raíces en esta “auto-referencialidad que es un tipo de narcisismo teológico”.

“¿Señor, cuándo te hemos visto?”

El padre Tolentino volvió a recordar a Hélder Câmara y su preocupación por la Iglesia de nuestro tiempo cuando se preguntaba: “¿Qué hemos hecho del mensaje de Cristo? La multitud de los excluidos, de los olvidados, de los sin techo, de los sin tierra, de los sin nada, ¿cómo pueden creer aún que el Creador es un Padre que los ama, si nosotros, que osamos llamarnos cristianos, que tenemos todo, seguimos dejando sus platos vacíos? ¡Nosotros no somos sólo creyentes! ¡Tratemos de ser creíbles!”.

Encuentro en las periferias existenciales

Tras recordar el hermoso diálogo de la Iglesia contemporánea que protagonizó el Papa Benedicto XVI con los astronautas de la estación espacial que orbita en torno a la Tierra, y que a su juicio ofrece un paradigma cordial de relación, casi una “metáfora” de lo que puede ser un verdadero encuentro con las periferias existenciales; el predicador concluyó afirmando que “las periferias, en efecto, no son sólo lugares físicos, sino también puntos internos de nuestra existencia y lugares del alma”. Sí porque todos sabemos que a veces “quien está a nuestro lado”, en realidad “está distante, a causa de distancias infinitas que debemos abrazar y abatir”.

Síntesis de la 9ª meditación de esta jornada de Ejercicios espirituales

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22 febrero 2018, 16:55