Etiopía Etiopía 

Etiopía, la violencia no perdona ni a la Iglesia

Aunque los contornos del secuestro de los 17 salesianos tomados por la fuerza en las afueras de Addis Abeba aún no están claros, hay informes de misiones y parroquias atacadas. Padre Cavallini, sacerdote comboniano: "Una de nuestras misiones destruida: sacerdotes y monjas obligados a huir. La catedral católica de la capital también fue asaltada". 72 conductores de la ONU detenidos en las últimas horas

Federico Piana - Ciudad del Vaticano

Etiopía está cada vez más sumida en el caos. En las últimas horas, 72 conductores del Programa Mundial de Alimentos, de las Naciones Unidas, fueron detenidos sin motivo alguno en Semera, ciudad del norte del país, cuando circulaban por la única carretera que permite el paso de los convoyes humanitarios hacia Tigre, región en la que, desde hace más de un año, se producen enfrentamientos entre el Frente Popular de Liberación y las fuerzas armadas gubernamentales. Ayer, otros 16 empleados de la ONU de nacionalidad etíope fueron detenidos por la policía en Addis Abeba después de que las agencias de la ONU les acusaran de no respetar los derechos humanos.

El sufrimiento de la Iglesia local

El padre Giuseppe Cavallini, misionero comboniano que lleva 30 años en Etiopía y es ahora el nuevo director de la revista Nigrizia, denuncia con fuerza que la Iglesia local también sufre. Los contornos del secuestro de los 17 salesianos, sacados por la fuerza del centro de formación "Don Bosco" en el barrio de Gotera, en Addis Abeba, el pasado 5 de noviembre, aún no están claros. Sin embargo, explica el padre Cavallini, un suceso tan dramático no es un caso aislado: "Hace unos días, los militares entraron en la catedral católica de Addis Abeba buscando a personas de etnia tigrinya. Y estas redadas se están produciendo en toda la capital".

Misiones y parroquias atacadas

Las redadas no perdonan a las misiones católicas del país. Por primera vez, el padre Cavallini revela que en la región occidental de Benisciangul, la guerrilla ha "arrasado literalmente una de nuestras misiones combonianas, obligando a los sacerdotes y a las monjas a huir". Pero eso no es todo: también en Tigre han sido saqueadas numerosas iglesias y misiones. Algunas fueron incluso destruidas.

La Iglesia Ortodoxa, la más afectada

El padre Cavallini señala, sin embargo, que es la Iglesia ortodoxa la más afectada. "Históricamente", concluye el misionero comboniano, "la Iglesia ortodoxa se ha identificado con la etnia amhara, que es la que tradicionalmente ha tenido y ejercido el poder.

 

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

11 noviembre 2021, 10:49