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Italia. Save the Children lanza una campaña para combatir la pobreza educativa

“Reescribamos el futuro”, es la campaña que ha lanzado Save the Children con la finalidad de ofrecer educación, oportunidades y esperanza a los niños y adolescentes que viven en los entornos más desfavorecidos y así contrarrestar la pérdida del aprendizaje, causado por un cierre prolongado de las escuelas, y recuperar la motivación para estudiar, con el fin de prevenir el abandono escolar.

Ciudad del Vaticano

Save the Children, – la Ong que está presente en Italia desde 1998, y que viene actuando con el fin de “promover mejoras significativas en el modo con el cual el mundo se relaciona con los niños y obtener cambios inmediatos y duraderos en sus vidas” – ha lanzado en Italia la campaña titulada “Reescribamos el futuro”, con la finalidad de ofrecer educación, oportunidades y esperanza a los niños y adolescentes que viven en los entornos más desfavorecidos y así contrarrestar la pérdida del aprendizaje, causado por un cierre prolongado de las escuelas a causa de la actual emergencia sanitaria, y recuperar la motivación para estudiar, con el fin de prevenir el abandono escolar.

El Covid-19 pone en riesgo la educación de niños y jóvenes

Según el informe de esta Institución, hoy en día, en Italia, más de un millón de niños viven en la pobreza absoluta. La emergencia sanitaria debida al Covid-19, ha empeorado las desigualdades y de este modo se va extendiendo rápidamente las fronteras de la pobreza. Desde que empezó la pandemia y se adoptaron drásticas medidas para contener el contagio, entre ellas el cierre de las escuelas, muchos niños se quedaron atrás; sin las herramientas y el apoyo adecuado para acceder a las lecciones virtuales, corriendo el riesgo de engrosar las filas de los llamados NEETs, es decir, de los niños que no estudian ni trabajan. La emergencia sanitaria del coronavirus seguramente pone aún más en peligro el derecho a una vida digna y llena de oportunidades para los jóvenes, así como a la educación, que es la clave para romper la transmisión de la pobreza de una generación a otra.

Una crisis que afecta a los menores y sus familias

La alarma lanzada por Save the Children con ocasión del lanzamiento de esta campaña, incluye la encuesta inédita sobre una muestra de más de 1000 niños de entre 8 y 17 años y sus padres, que incluye el 39,9% del total que se encuentran en condiciones de fragilidad socioeconómica también a causa de la crisis Covid-19. El informe arroja que, alrededor de 1 de cada 5 niños tiene más dificultades para hacer sus deberes que en el pasado y, entre los niños de 8 y 11 años, casi 1 de cada 10 nunca asiste a la enseñanza a distancia o lo hace menos de una vez a la semana. Además, 1 de cada 20 padres teme que sus hijos tengan que repetir el año, a pesar de las disposiciones ministeriales que lo prohíben, o que puedan abandonar la escuela, tasas que entre las familias con mayores dificultades económicas, se elevan a casi 1 de cada 10 y 1 de cada 12, respectivamente.

Una campaña contra la pobreza educativa

Ante esta situación, Save the Children señala que, se debe actuar rápidamente, para proteger a los niños y adolescentes de este riesgo que no sólo implica una privación económica, sino también la pobreza educativa, impidiendo que los talentos y habilidades de los más jóvenes florezcan, ya que en un periodo tan difícil como el que estamos viviendo, no se debe dejar a nadie atrás y cada uno debe comprometerse para que esto no suceda. Por ello, Save the Children lanza la campaña “Reescribamos el Futuro”, para sostener el recorrido educativo de niñas, niños y adolescentes que están viviendo en los entornos más desfavorecidos.

En tal sentido, esta Institución busca contrarrestar inmediatamente la pérdida del aprendizaje, causado por un cierre prolongado de las escuelas – que se ha dado en Italia, como en muchos otros países del mundo – y recuperar la motivación de los jóvenes para estudiar, y así prevenir el abandono escolar. Por ello, la Ong renueva su intención de estar al lado de los niños, niñas y adolescentes, ayudándoles a concluir un año escolar particularmente difícil y a enfrentar fructíferamente un verano lleno de incógnitas, para luego comenzar un nuevo año escolar.

Se necesita una escuela diferente que llegue a todos

En Italia, casi 8,5 millones de estudiantes en septiembre volverán a las aulas, y será necesariamente una escuela diferente, una escuela difusa, capaz de dilatar los tiempos y espacios de la enseñanza. Una escuela que sea punto de referencia para la comunidad educativa, que junto con los servicios sociales y el tercer sector, a partir también de las muchas experiencias hechas en estos años con el Fondo para la lucha contra la pobreza educativa juvenil, se logre alcanzar a los niños que hoy en día son invisibles porque están desconectado, y que puedan interceptar la necesidades de las familias que han caído en la pobreza material y dirigirlas a la red de apoyo del territorio italiano.

Un compromiso colectivo en favor de los niños

En esta difícil tarea educativa en tiempos de coronavirus, las escuelas y las familias no deben ser dejadas solas en el enfrentar estos desafíos. Tiene que ser un compromiso colectivo que vea a todos involucrados – ciudadanos, familias, escuelas, tercer sector, empresas e instituciones – para un reinicio que identifique los derechos de los niños como una brújula para intervenir en el presente y reescribir el futuro. El Gobierno, el Parlamento, las Regiones y los Entes locales se enfrentan a un desafío histórico, que debe ser considerado como una prioridad de la agenda política, dedicando también la necesaria inversión económica, para no dejar atrás a ningún niño como resultado de esta emergencia sanitaria. Por lo tanto, Save the Children pide que se tomen medidas tanto durante el verano como durante el próximo año escolar para combatir la pobreza educativa y el abandono escolar prematuro.

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11 mayo 2020, 11:36