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Vatican News
2020.04.04 i bambini del Centro Francescano di Accoglienza in Siria hanno espresso la loro solidarietà con i bambini d'Italia, ciascuno nella propria casa Imagen de archivo: niños del Centro de Acogida Franciscano de Siria se solidarizan con los pequeños italianos  

Alepo: las sanciones obstaculizan la lucha contra la pandemia

El médico Nabil Antaki, de los Maristas azules, denuncia las medidas punitivas que obstaculizan la lucha contra la pandemia. Hoy faltan ventiladores, fundamentales en caso de difusión del virus. Mientras en la ciudad hubo casos “sospechosos” con síntomas reconducibles al COVID-19, pero los test dieron éxito negativo

Ciudad del Vaticano

Según informa desde Alepo AsiaNews, para contrarrestar la lucha contra el nuevo coronavirus, cuya difusión en Siria por el momento parece controlada, es fundamental la cancelación de las sanciones europeas y estadounidenses contra esta nación. Así lo explica el Doctor Nabil Antaki, médico cristiano especializado en gastroenterología, en primera fila en la obra de socorro a los centenares de miles de víctimas de la guerra que por años ha ensangrentado al país. Él es también un miembro laico de la orden de los Hermanos Maristas y es uno de los pocos doctores que decidió permanecer en la ciudad, no obstante las violencias del conflicto. Las medidas punitivas agrega, “atacan a una entera población” y podrían “agravar” la epidemia, pero “no tienen algún efecto en la óptica de frenar la guerra”.

Antes del conflicto el sistema sanitario funcionaba 

El Doctor Antaki nació en Alepo, está casado y tiene dos hijos que viven en los EEUU. Graduado en la Universidad libanesa de San José en Beirut y se especializó en Canadá y fundó, junto a su esposa, la asociación de los “Maristas azules”, una realidad que trabaja en el sector médico y se ocupa de los indigentes. Antes del conflicto, el sistema sanitario “funcionaba perfectamente”, pero hoy no hay medios ni equipos suficientes “como ventiladores y camas de terapia intensiva”.

En la entrevista que el Doctor Antaki concedió a AsiaNews explica que afortunadamente, hasta hoy la pandemia de COVID-19 no es tan grave ni se ha difundido tanto como en Europa y los EEUU. Hasta ahora hay sólo diecinueve casos confirmados y dos víctimas oficiales, todas reconducibles al área de Damasco. Mientras no hay casos confirmados en Alepo.

Asimismo relata que tuvieron algunos casos sospechosos en Alepo, con síntomas relacionados con el coronavirus. Y también las TAC de tórax mostraban un cuadro muy similar al de los enfermos de COVID-19. Sin embargo los test PCR (la reacción a cadena de la polimerasa) resultaron negativos.

Siria no ha comenzado una política de screening 

Ante la pregunta de si es posible que los casos sean subestimados o los recuentos incorrectos, dice que cree que el número de personas afectadas por el coronavirus es superior a las estadísticas oficiales. Lo que podría deberse principalmente al número muy bajo de personas que han hecho el test. En Siria no hemos iniciado una política de screening generalizados y sólo las personas que presentan los síntomas más graves de la enfermedad son sometidas al test. Mientras tanto afirma que no cree que las autoridades quieran esconder el número de los casos, también porque no tienen ningún interés en hacerlo. Nadie podría culparlos en el caso de una escalada, dado que han tomado todas las medidas de prevención posibles para evitar la difusión de coronavirus.

En cuanto a la posibilidad de afrontar esta pandemia con un sistema sanitario en crisis explica que no están preparados. Y relata que antes del conflicto, el sistema sanitario sirio funcionaba perfectamente, pero la guerra lo afectó en modo durísimo. De ahí que lo que hace aumentar las crisis del sector sean también las sanciones contra Damasco impuestas por los EEUU y la Unión Europea. A la vez que destaca que si la epidemia se agravara, no cuentan con equipos suficientes para afrontarla, como ventiladores, lechos para terapia intensiva, etc., lo que sería, literalmente, “un desastre”.

Por otra parte, explica que hasta el momento las medidas tomadas por el Gobierno son suficientes. Con escuelas, universidades, restaurantes, cafés, fábricas, oficinas y todos los negocios, además de los de venta de alimentos, permanecen cerrados. A lo que se añade el toque de queda a partir de las seis de la tarde y hasta la misma hora de la mañana. “Pero en el caso de escalada – dice – será necesario declarar la clausura total y un aislamiento riguroso”.

“Los evacuados internos y los refugiados en los campos de refugiados son las personas más vulnerables y en riesgo, además de una fuente de preocupación. Pero hay que decir que, al menos hasta ahora, no se registró una incidencia de casos superiores a los otros”

Y concluye con un mensaje a la comunidad internacional en su calidad de médico y ciudadano sirio:

Favorecer una solución política del conflicto sirio

“Quisiera pedir a los gobiernos de Europa que cancelen las sanciones contra Siria. Estas medidas representan una forma de castigo colectivo que afecta a una entera población, que está en contra de las convenciones de Ginebra a tratados internacionales. Las sanciones terminan por agravar la epidemia de coronavirus y no tienen ningún efecto en la óptica de detener la guerra o de favorecer una solución política del conflicto sirio”

10 abril 2020, 14:33