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siria dialogo sufrimiento pueblo Destrucción en Siria. Llamado al diálogo para detener el sufrimiento del pueblo sirio  (Caritas italiana)

No al décimo año de atrocidades en Siria

El Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres habla de la repetida "crueldad" y de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos en la guerra en Siria, y pide que se vuelva a un proceso de paz. Para la OMS no es aceptable el número de ataques a instalaciones sanitarias. Entrevista con Germano Dottori, experto en geopolítica.

Fausta Speranza - Ciudad del Vaticano

"Hemos visto horribles atrocidades, incluyendo crímenes de guerra", dice el Secretario General de las Naciones Unidas, clamando que "no haya impunidad". Al comienzo del décimo año de guerra en Siria, el 15 de marzo, Guterres subrayó que "las medidas para poner fin al sufrimiento del pueblo sirio son bien conocidas, pero deben adoptarse". En primer lugar, el protocolo adicional del 5 de marzo al memorando sobre la estabilización de la situación en la zona de Idlib, acordado entre Rusia y Turquía, debe conducir a una cesación duradera de las hostilidades que allane el camino para una cesación del fuego nacional permanente. Guterres reitera: "Las partes deben volver al proceso político facilitado por las Naciones Unidas, que sigue siendo la única forma viable de poner fin al conflicto y ofrecer una paz duradera a la población".

Para analizar las razones del conflicto, las implicaciones para el área regional, el papel de las potencias extranjeras implicadas y el peso de la crisis humanitaria, entrevistamos a Germano Dottori, profesor de Estudios Estratégicos de la Universidad de Luiss:

Un conflicto en muchos frentes

En marzo de 2011 comenzaron las primeras manifestaciones públicas contra el gobierno en Damasco, que luego se convirtieron en disturbios en todo el país y luego en una guerra civil.  Las fuerzas del autodenominado Estado Islámico (Is) fueron contenidas entre 2017 y 2018, pero las armas no se detuvieron. La crisis siria sigue siendo una de las mayores crisis del mundo, con seis millones de desplazados internos y más de cinco millones de sirios registrados como refugiados en los países vecinos, Turquía, el Líbano, Jordania, el Iraq y Egipto. Alrededor de un millón han llegado a Alemania y varios miles a otros países europeos.

El interminable sufrimiento de la población

El secretario de la ONU lo llamó "una crisis humanitaria de proporciones monumentales".  Basta decir que el servicio de salud ha sido destruido: más de la mitad de las instalaciones están completamente fuera de servicio. En algunas zonas del país, los centros de salud en general siguen siendo los lugares menos seguros porque son constantemente blanco de ataques aéreos y bombardeos. Así lo subraya la Organización Mundial de la Salud (OMS), que señala que "los datos sobre los ataques a los servicios de salud en Siria son un triste testimonio de la flagrante falta de respeto por el derecho internacional humanitario y la vida de los civiles y los trabajadores de la salud".  Richard Brennan, Director Regional de Emergencias de la Oficina de la OMS en el Mediterráneo Oriental habla de 500 ataques a instalaciones sanitarias en cuatro años.

Entre 2016 y 2019, dos tercios de los ataques, 337, se registraron en el noroeste de Siria, entre las últimas zonas del país que no están bajo control gubernamental. Fueron las ciudades de Idlib, Alepo y Hama las que sufrieron más destrucción, señala la OMS. El noroeste de Siria también tiene el mayor número de muertes en los últimos cuatro años, con más de 300 muertes de un total de 470. Además, 1000 personas resultaron heridas y discapacitadas por los ataques en toda Siria entre 2016 y 2019. La OMS cree que, "de todos los conflictos armados del mundo, Siria ha sido durante años uno de los peores ejemplos de violencia que afecta a la atención de la salud". Lo que también es preocupante, según la OMS, es que ha llegado al punto en que los ataques a la salud, que la comunidad internacional no debería tolerar, "se consideran ahora normales".

Además, las Naciones Unidas han calculado que más del 83% de la población vive ahora permanentemente en una pobreza grave, con un desempleo del 57% y alrededor de 12 millones de personas sin ninguna fuente de ingresos.

El dramático capítulo en la provincia de Idlib

La última ofensiva fue lanzada por el presidente sirio Assad y su aliado ruso Putin en la región de Idlib, en el noroeste del país, lo que provocó una reacción de Turquía. La tensión es máxima precisamente porque en las últimas semanas algunas de las alianzas contra los rebeldes han saltado al terreno: las fuerzas turcas han atacado a las mismas fuerzas sirias que hablaban de traspasar la frontera establecida para la zona de desescalada.

En Idlib, Siria, hay una guerra entre las potencias regionales

Desde el pasado mes de diciembre, se estima que hay alrededor de 1,3 millones de personas desplazadas que han huido para tratar de entrar en Turquía. En cuanto a la situación de los centros de salud, dos hospitales de la gobernación de Idlib fueron atacados hace sólo dos semanas, y la violencia causó la lesión de cuatro trabajadores de la salud y la suspensión de los servicios. Con tanta violencia en el noroeste de Siria, sólo la mitad de los 550 centros de salud permanecen abiertos debido a la inseguridad, a los daños causados por ataques anteriores y a las amenazas de ataques futuros.

14 marzo 2020, 16:05