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Vatican News
Sahel. Sahel.  (AFP or licensors)

La situación en el Sahel es cada vez más alarmante

Se duplica el número de personas que en la franja africana del Sahel necesitan ayuda alimentaria. También aumenta dramáticamente el número de conflictos y desplazamientos. La confirmación de la escalada de desestabilización en el corazón de África provino de la Conferencia de la Red de Prevención de Crisis Alimentarias (RPCA).

Fausta Speranza – Ciudad del Vaticano

Los diversos organismos regionales y multilaterales, incluida la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que se reunió ayer para el encuentro anual en París, acuerdan dos hechos: el primero es que al final de este año, el número de personas necesitadas de alimentos ha llegado a 9,4 millones de personas. El segundo es que, si no se produce ningún cambio, de junio a agosto de 2020, el número de personas que necesitan ayuda alimentaria superará los 14,4 millones.

El vínculo entre violencia y hambre

Mahalmoudou Hamadoun, quien coordina el programa regional de seguridad alimentaria en el comité interestatal de control de sequía en el Sahel (Cilss), señaló que los crecientes conflictos en la región constituyen "un factor agravante en la inseguridad alimentaria" en el área. Los tres países más afectados son Nigeria (el fenómeno afecta a 4 millones de personas), Níger (1,5 millones) y Burkina Faso (1,2 millones). El número de desplazados internos también se está multiplicando, y esto a su vez contribuye a hacer que los medios de vida locales, como los mercados, sean precarios. Además, los trabajadores de ayuda humanitaria local también informan casos de descontento desesperado por alguna ayuda internacional.

El papel de la comunidad internacional

La crisis en el Sahel ha continuado durante años entre factores internos e interferencia externa. Para comprender algunas dinámicas y responsabilidades, entrevistamos a Pier Luigi Serra, profesor de la Universidad Oriental de Nápoles, quien asegura ante nuestros micrófonos que “los peligros externos inducidos han alimentado las tensiones y han causado daños muy graves a toda la región, desde el terrorismo que nunca ha dejado de actuar, hasta la desintegración de las fuerzas sensibles a la modernización de la relación política entre el interior y el exterior del Sahel”. También señala que tiene la sensación de que hay un hilo tan apretado “que uno juega en apoyo del otro” y explica que existe una inconsistencia que es estructural desde el punto de vista de la lógica programada, de las intervenciones a ser operadas en una forma de consenso no ligada a los egoísmos del neocolonialismo mayor, interno o externo, ex-colonial o nuevo, en toda el área considerada”.

Nigeria, Níger y Burkina Faso se encuentran entre los países más afectados por esta emergencia, pero para Pier Luigi Serra Nigeria por ejemplo, no es un país pobre, sino que es un país en el que el bien disponible “tiene como objetivo fortalecer el poder de las fuerzas dominantes”. “Es precisamente el mal uso de la riqueza a nivel de distribución entre las personas lo que se convierte en un instrumento para fortalecer el poder” concluye.

10 diciembre 2019, 19:28