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Mujeres rurales: el motor de una economía en desarrollo

El empoderamiento de las mujeres y niñas rurales es esencial para construir un futuro próspero, equitativo y pacífico para todos en un planeta sano. Así lo señala la ONU durante la jornada dedicada a ese colectivo, que constituye un tercio de la población mundial y aporta el 43% de la fuerza laboral agrícola de los países en desarrollo.

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

Desde 2008, Naciones Unidas celebra cada 15 de octubre el Día Internacional de las Mujeres Rurales con la intención de reconocer las contribuciones de ese sector de la población en la promoción del desarrollo agrícola, el mejoramiento de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza en el campo.

 

En su mensaje para la ocasión, António Guterres, Secretario General de la ONU recordó que las mujeres y niñas de las zonas rurales sufren de manera desproporcionada la pobreza, la desigualdad y la exclusión, además de padecer los efectos del cambio climático, por lo que exhortó a los países a adoptar medidas que garanticen el goce pleno de los derechos humanos de ese sector.

“Entre ellos figuran el derecho a la tierra y la seguridad de la tenencia de la tierra, el derecho a una alimentación y una nutrición adecuadas, el derecho a vivir libres de toda forma de violencia, discriminación y prácticas nocivas, el derecho al más alto nivel posible de salud, incluida la salud sexual y reproductiva, y el derecho a la educación de calidad, asequible y accesible durante toda la vida”, puntualizó.

Velar por los derechos de la mujer

Asimismo, Guterres llamó a invertir y a llevar a cabo reformas legales y políticas que protejan a las mujeres rurales; incluyéndolas en la toma de decisiones que las afectan.

ONU Mujeres, por su parte, destacó el arduo trabajo de estas agricultoras, que a menudo labran la tierra de manera irregular, informal, están mal remuneradas y carecen de protección social.

También se hizo especial hincapié en la denuncia del trabajo infantil como un flagelo habitual en las áreas rurales, donde las niñas representan una porción significativa de la mano de obra agrícola.

Impulsar la educación en el sector

Según la organización, la mujeres y niñas son responsables de la recolección de agua en el 80% de las viviendas sin acceso a ese líquido y en el trayecto para obtenerlo ponen en riesgo su seguridad, especialmente en los países en conflicto, donde suelen ser objeto de violencia sexual.

Por ello, ONU Mujeres subrayó la necesidad urgente de invertir en infraestructura y servicios básicos sostenibles para mejorar la salud, proteger los derechos, impulsar la educación y garantizar la seguridad de las mujeres y niñas rurales.

16 octubre 2018, 16:52