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Foto de archivo Foto de archivo  (ANSA)

Todos podemos construir una Nicaragua mejor

Lo dijo el expresidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana, en entrevista al canal católico de Nicaragua. “A la Nicaragua del futuro no le puede volver a ocurrir una barbaridad como la de ahora, esa es a responsabilidad y la gran oportunidad que tenemos todos, y ojalá que podamos ser parte de la solución”

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Además, dijo que los nicaragüenses no deben aferrarse al poder sólo porque sí, es necesario ver a Nicaragua con una visión de Nación, de futuro, “con una visión de las futuras generaciones y lo que les dejaremos. Esa es la oportunidad que tenemos”, y en este sentido el ex dirigente del Banco Central hizo un llamado al gobierno y al poder: “hagamos ese trabajo, veamos cómo construimos y llegamos a un entendimiento que nos consolide las bases de la sostenibilidad a largo plazo”.

Tras tomar el modelo costarricense, Arana dijo que también Nicaragua puede alcanzar ese modelo: “Nicaragua lo puede hacer perfectamente, si toma las decisiones correctas en este momento. Creo que hay una gran voluntad de todos, y el hecho que tenemos esta movilización representativa, amplia, permite romper con estructuras de poder y privilegio.. “.

Nicaragua: antes de la crisis

Arana era contrario al modelo implantado por el gobierno.  Decía que ese modelo no era sostenible, y que era necesario construir una institucionalidad para todo. “Lo que sucede cuando uno se perpetúa en el poder, para el gobernante es bien difícil controlar la corrupción, hay una descomposición. Y es uno de los más grandes problemas que subsiste cuando quiere gobernar una persona por siempre”.

En efecto, Arana afirma que la renovación, la revisión de cuentas, la libertad de expresión, son todos mecanismos construidos en la democracia moderna precisamente para crear balance y que no haya abusos y excesos y para que el derecho de los individuos se respete. “Aquí ya no está ocurriendo eso, dijo, había corrupción y una descomposición, esto es incluso un conflicto entre el mismo sandinismo”.

Es necesario un cambio pacífico en Nicaragua, y como afirmó Arana, cree que la hegemonía del movimiento sandinista está llamando por el cambio, está planteando un cambio pacífico, un cambio a través de la Constitución, un esfuerzo cívico de transformar Nicaragua. Pero no un cambio a la fuerza, con las balas. “No debemos caer en eso, porque eso construye caudillos y dictadores al final de cuentas. Aparece un líder que se convierte en héroe porque disparó más. Insisto, hay que dar una oportunidad para construir una Nicaragua diferente”.

Factores que favorecieron la economía

Según Arana, Nicaragua venía construyendo una serie de cambios estructurales importantes, como la integración con Centro América, los acuerdos de libre comercio, se le dio continuidad a las políticas de estabilidad macro económica. “Este gobierno descubrió: no voy a enfrentar a la Iglesia, no voy a enfrentar a los EEUU, ni al sector privado, voy a respetar los derechos de propiedad privada, independientemente que teníamos un sistema judicial bastante descompuesto, se crearon una serie de condiciones que permitieron un buen desempeño económico, es decir, combinado con la coyuntura de los fondos venezolanos”. Añadió.

Pero cuando los precios internacionales en los próximos diez años de las exportaciones no lucen tan prometedores como antes, los recursos venezolanos los perdió el gobierno por la situación que vive Venezuela, entonces, según el expresidente del Banco central, se “complican una serie de elementos que los tenías tapados y no los habías enfrentado. Yo siempre decía, vamos a ver cómo actuará este gobierno a la hora de las “vacas flacas”, porque es bien fácil tomar decisiones cuando hay abundancia, mi hipótesis era que iba a ser difícil y que iban a haber errores, no los imaginaba tan rápido y tan burdos ni bárbaros”.

Arana critica cómo se manejó la reforma del Seguro Social, “fue bastante torpe querer imponer una cuestión tan trascendental y sin ir al fondo del asunto, como una cuestión coyuntural recaudatoria. Allí no se estaba resolviendo nada, se regresaría al problema dentro de poco. Y nos iba a costar un montón”.  Arana insiste sobre la importancia de la institucionalidad que dé derechos a todos, no solo a uno.

Desde los tiempos de la Colonia

Así que todo parte de una cuestión antropológica arraigada. La poca institucionalidad es producto para Arana de lo que vivió América Latina, desde los tiempos de la colonia, siempre construyendo esta estructura jerárquica vertical, donde sólo pocos sectores gozan de los privilegios, y el resto no tiene iguales oportunidades. “Desde el tiempo de la Colonia, la estructura jerárquica se nos impuso porque habían de hecho, estructuras jerárquicas en los indígenas, por eso fue fácil imponer esa estructura. No como en los EEUU, que no hubo estructuras jerárquicas, sino que se trabajó más con un enfoque de colaboración e incentivo y tratar a todos por igual”.

Por último, Arana afirma que antes de la crisis socio-política que vive el país, había sectores muy cómodos con el modelo del gobierno, pero ahora, todo el sector privado, ha llegado a la conclusión que esta situación no es sostenible. Es el momento de reflexionar y buscar cómo salir de esto. Y tratar de construir sobre bases más firmes y sólidas. Y todos estamos llamados para ser parte de la solución.

30 agosto 2018, 12:46