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Monseñor Luis Durán, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, Bolivia, durante la misa celebrada el Domingo Mundial de las Misiones Monseñor Luis Durán, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, Bolivia, durante la misa celebrada el Domingo Mundial de las Misiones 

Bolivia. Monseñor Luis Durán: Todos los bautizados son misioneros

La llamada de cada cristiano a ser misioneros fue el centro de la homilía de Monseñor Luis Durán, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, el domingo 23 de octubre, Jornada Mundial de las Misiones. Desde la Basílica Menor de San Francisco, el prelado instó a todos los bolivianos llevar adelante la palabra del Señor, reconociendo que somos pecadores

Vatican News

“Dar testimonio de nuestra fe, de Jesucristo y confiar en Dios”: fue la invitación del Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz, Monseñor Luis Durán, en su homilía del Domingo Mundial de las Misiones, el penúltimo domingo de octubre.

Reflexionando sobre esta Jornada Mundial, el prelado recordó que el “primer misionero” fue Jesús. “Todos los bautizados son misioneros vivos”, añadió, y como indica el tema de la Jornada Mundial de las Misiones 2022, ‘Para que sean mis testigos’, están llamados “a ser testigos de esa fe salvadora de Cristo”. “Caminemos juntos” como indica el Sínodo querido por el Papa, - continuó Monseñor Durán - para “reanimar nuestra iglesia, fortalecerla y que no se vaya por malos caminos e intenciones”.  “Nos tenemos que sinodalizar”. El caminar juntos es el caminar de una comunidad, “en la iglesia y en la familia”, precisó.

Reconocer que somos pecadores

Remitiéndose al Evangelio del día, que tiene como protagonistas al fariseo y el publicano, Monseñor Durán señaló que “el Señor nos invita a identificarnos” con ellos. Y siguiendo el ejemplo del publicano que busca curación verdadera y piedad, invitó a reconocer “que somos pecadores”.

El ser humano cae en esa debilidad, la falta de escucha, la falta de diálogo. En estos tiempos en nuestro país, falta comprendernos como hermanos, como hijos e hijas de Dios, nos estamos odiando y peleando todo por la pugna del poder de la economía y de la riqueza y no queremos reconocer nuestros males, nuestra debilidad.

“No se quiere reconocer que somos hijas e hijos de Dios” – continuó – indicando que se debe trabajar juntos con la ayuda de Dios, “viendo al más necesitado que vive día a día, pero a veces queremos quitarle el pan. Las personas más necesitadas trabajan el día a día y no se les debe quitar, porque el trabajo es dignidad y no debemos quitar ese pan con paros, con bloqueos y demás”, indicó.

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24 octubre 2022, 10:58