Obispos de Estados Unidos reunidos en Baltimore, Maryland. Obispos de Estados Unidos reunidos en Baltimore, Maryland.

El Nuncio a los Obispos USA: afronten juntos los desafíos de nuestro tiempo

En el primer día de la Asamblea General de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el representante pontificio Christophe Pierre instó a los Obispos a la sinodalidad para superar las divisiones en la sociedad y en la Iglesia. La Eucaristía, recordó, es un don y no debe tratarse como algo que se ofrece a unos pocos privilegiados. El Presidente de los Obispos de EEUU, Monseñor Gómez: la Eucaristía es "la llave de acceso a la civilización del amor".

Amedeo Lomonaco - Ciudad del Vaticano

"El camino hacia el futuro implica necesariamente la unidad. Una Iglesia dividida nunca podrá conducir a los demás a la unidad más profunda deseada por Cristo": esto es lo que dijo el martes 16 de noviembre el Arzobispo Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en Estados Unidos, en la jornada de apertura de la Asamblea General de la Conferencia de Obispos Católicos del País (USCCB). El encuentro se celebra en Baltimore, Maryland, hasta el 18 de noviembre, con la participación de cerca de 300 Obispos llamados a reflexionar sobre el tema de la Eucaristía.

La sinodalidad no es un concepto abstracto

El Prelado centró su discurso en el tema de la sinodalidad, siguiendo el proceso iniciado por el Papa Francisco para toda la Iglesia. La sinodalidad, dijo, "no es un concepto abstracto", sino que ayuda a afrontar "la realidad de nuestra situación actual" como "respuesta a los retos de nuestro tiempo y a la confrontación que amenaza con dividir a este país y que también tiene sus ecos en la Iglesia". Parece que muchos no se dan cuenta de que están inmersos en esta confrontación, adoptando posiciones enraizadas en ciertas verdades, pero aisladas en el mundo de las ideas y no aplicadas a la realidad de la experiencia de fe, vivida por el pueblo de Dios en situaciones concretas".

Planteamientos sinodales para defender la vida

El Nuncio recordó "varias cuestiones urgentes a las que se enfrenta la Iglesia hoy en día". Una de ellas es la vida. "No podemos abandonar nuestra defensa de la vida humana inocente o de la persona vulnerable". Sin embargo, añadió, un enfoque sinodal "consistiría en comprender mejor por qué la gente busca interrumpir los embarazos", cuáles son "las causas profundas de las opciones contra la vida" y cuáles son los factores que hacen que estas opciones sean "tan complicadas para algunos".

La Eucaristía no es un don para unos pocos privilegiados

Sobre el tema de la Eucaristía afirmó que "las realidades son más importantes que las ideas. Podemos tener todas las ideas teológicas sobre la Eucaristía -y, por supuesto, las necesitamos-, pero ninguna de estas ideas puede compararse con la realidad del Misterio Eucarístico, que necesita ser descubierto y redescubierto a través de la experiencia práctica de la Iglesia, viviendo en comunión, particularmente en este tiempo de pandemia. Podemos centrarnos tanto en la sacralidad de las formas de la liturgia que nos perdemos el verdadero encuentro con su presencia real. Existe la tentación de tratar la Eucaristía como algo que se ofrece a unos pocos privilegiados, en lugar de intentar caminar con aquellos cuya teología o discipulado es deficiente, ayudándoles a comprender y apreciar el don de la Eucaristía y ayudándoles a superar sus dificultades. En lugar de quedar atrapados en una 'ideología de lo sagrado', la sinodalidad es un método que nos ayuda a descubrir juntos un camino a seguir".

Monseñor Gómez: todos estamos bautizados para ser misioneros

Tras el discurso del Nuncio, tomó la palabra Monseñor José Horacio José Gómez, Arzobispo de Los Ángeles y Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, quien recordó que la misión de la Iglesia es "la misma en todo tiempo y lugar": es "anunciar a Jesucristo y ayudar a cada persona a encontrarlo y caminar con él". Dios, subrayó, nos llama "a construir su Reino" y a infundir en la sociedad "los valores del Evangelio". "El reto que tenemos es averiguar cómo la Iglesia debe llevar a cabo su misión en una América que ahora está muy secularizada". Citando la llamada constante del Papa Francisco a una Iglesia misionera, Monseñor Gómez recordó que cada católico comparte la responsabilidad de la misión: "Obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos y consagrados, laicos y laicas: todos estamos bautizados para ser misioneros."

Signos de esperanza

A pesar de un escenario difícil, hecho aún más crítico por la actual pandemia, el Arzobispo de Los Ángeles dice que hay signos de esperanza: hay "un despertar espiritual" en el país y muchos "están buscando", en un momento en que "la sociedad estadounidense parece estar perdiendo su historia" enraizada en una visión bíblica del mundo". "Buscan una nueva historia que dé sentido a sus vidas". Pero "no necesitan", dijo Monseñor Gómez, "una nueva historia". "Lo que necesitan es escuchar la verdadera historia, la hermosa historia del amor de Cristo por nosotros, su muerte y resurrección por nosotros, y la esperanza que trae a nuestras vidas". Por último, habló del plan pastoral para "un renacimiento eucarístico". Es un proyecto misionero que pretende llevar a las personas al corazón del misterio de la fe: la Eucaristía -concluyó- es "la llave de acceso a la civilización del amor que queremos crear".

Gracias por haber leído este artículo. Si desea mantenerse actualizado, suscríbase al boletín pulsando aquí

17 noviembre 2021, 16:16