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Red un Grito por la Vida va a la calle contra explotación sexual

La vida religiosa ha asumido la lucha contra la trata de personas como una de sus prioridades. Las religiosas, sobre todo, se gastan las suelas de los zapatos saliendo al encuentro de las víctimas y concienciando a la población para que no caiga en las redes de la trata y descubra la necesidad de denunciar este delito.

En el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres y Niños, que se celebra cada 23 de septiembre, los miembros de la Red un Grito por la Vida en Manaos, en colaboración con otras pastorales como la Pastoral de la Sobriedad, la Pastoral del SIDA y el núcleo de la Red de la Triple Frontera, se hayan hecho presentes en las terminales de autobuses de la ciudad, distribuyendo información que puede prevenir el sufrimiento de muchas personas. Tal como informa ADN Celam, entre las personas presentes estuvo la hermana Santina Perin, “que a sus 80 años no escatima esfuerzos para acompañar la vida de los migrantes, especialmente de los haitianos”.

La religiosa de la Congregación del Corazón Inmaculada de María, que fuera misionera en Haití durante más de 20 años, y que tiene entre sus prioridades la lucha contra la trata de personas, subraya la importancia de la presencia en las calles: “nuestra gente que no es consciente de la gravedad de la situación, si ve que alguien habla, que explica, que se compromete, toma conciencia “, explica, a la vez que narra de la acogida positiva que tienen por parte de las personas cuando se detienen “se sientan y pueden hablar” sobre la Explotación Sexual y la Trata de Mujeres y Niños. 

Para la hermana Santina, “desgraciadamente” hay también quien “en la vida religiosa, en la vida sacerdotal, en la vida de los obispos”, todavía “no ha entrado este tema”, por lo que señala la importancia de una “lucha común”, con “el compromiso de todos”: “gracias a Dios, en este momento, los responsables de la vida religiosa están haciendo un esfuerzo para fomentar el trabajo en este ámbito”, afirma.

El ejemplo de la vida religiosa, incluyendo a las mujeres que a lo largo de los años no han renunciado a su compromiso, - dice - representa un estímulo para nuestra vida de discípulos, siempre llamados a ir hacia los que son víctimas de una sociedad que explota.

24 septiembre 2021, 15:46