Obispos del México en plenaria, en una foto de archivo Obispos del México en plenaria, en una foto de archivo 

México. Obispos rechazan la promoción de leyes que atentan contra la vida

A propósito de la la Semana por la Vida 2021 que concluye mañana en México, el episcopado advierte sobre la cultura de la muerte que se arraiga cada vez más en el país.

Alina Tufani - Ciudad del Vaticano

La Semana por la vida y la dignidad humana, que concluye, mañana domingo 28 de marzo, en México ha sido un tiempo para celebrar y dar gracias a Dios por este don, a pesar de los obstáculos que se presentan como la pandemia, la violencia cotidiana y las leyes que los poderes de gobierno promueven en contra de la vida. “Semana por la Vida 2021: Cultura de la Vida a la luz de Fratelli Tutti” ha sido el tema planteado por la Conferencia episcopal mexicana (CEM) para este año, recordando que las circunstancias adversas no “pueden robar” la alegría de celebrarla y la esperanza de que cambie este panorama a través del compromiso cristiano.

“Somos testigos de que, en el mundo, pero sobre todo en nuestro México, se van acrecentando las amenazas a la vida y a la dignidad de la persona impulsando propuestas de ley a favor del aborto, a favor del uso de drogas, la promoción de ideologías que atentan contra la verdad de la sexualidad confundiendo a niños, adolescentes, jóvenes y padres de familia, y ahora, queriendo callar la voz de la Iglesia y de tantas personas que siguiendo la luz de la verdad en su conciencia buscan dar una respuesta a Dios desde su compromiso por la vida y la dignidad humana”, denuncia monseñor Jesús Herrera Quiñonez, Obispo de Nuevo Casas Grandes y Responsable de la Dimensión de Vida de la CEM, en la presentación del subsidio especial para la Semana por la Vida.

En particular, monseñor Herrera se refiere al Día del Niño por Nacer, que se celebra cada año en la Solemnidad de la Anunciación del Señor, exhortando a reconocer la vida, “no importa si esa persona está al lado nuestro o en el vientre materno”.  “Reconozcamos –agrega - a nuestro hermano, más frágil y vulnerable, que se encuentra en el vientre materno; valoremos toda vida humana desde el momento de la concepción hasta su muerte natural y amemos, sin reserva, a todas y cada una de las personas, sin importar la etapa de desarrollo o la situación en la que se encuentren”.

También las diversas dificultades provocadas por la pandemia de COVID-19, son mencionadas por el prelado mexicano, pues ha traído consigo desafíos, no solo para la salud, sino también para la dignidad de la persona y el bien de la familia. 

“Además de los retos propios de la emergencia sanitaria, también nos hemos enfrentado a otros desafíos provocados por quienes ocupan cargos de responsabilidad en el gobierno, desafíos que se convierten en amenazas para la vida de los no nacidos y que tienen una dignidad porque son personas desde la concepción”, denuncia monseñor Herrera.

Los obispos mexicanos  ven con “preocupación y dolor” estas acciones ejecutivas, iniciativas legislativas o resoluciones judiciales, que se presentan tanto a nivel federal como local, como atentados contra la vida del no nacido y el núcleo familiar, garante del desarrollo integral de las personas. Todas estas realidades que para la CEM causan una profunda confusión y fracturan los puentes para la construcción del bien común.

“En particular nos preocupan diversas iniciativas de reforma a la Constitución y a las leyes secundarias presentadas, tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores, mismas que vulneran de manera directa la protección del derecho humano a la vida, limitan peligrosamente el ejercicio responsable de la patria potestad y censuran el derecho a la libertad de religión, de conciencia y de expresión, reconocidos por la Constitución y por diversos tratados internacionales de los que México es parte”, insiste el episcopado.

El responsable de la Dimensión de Vida de la CEM, ante la inminente celebración de la Semana Santa, recuerda que la Cruz es semilla de la vida nueva en Cristo por la resurrección, un misterio que invita a la esperanza y al compromiso con Cristo.

“México seguirá diciendo: “¡Sí a la vida!”, pues Cristo Resucitado, es un enorme SÍ a la vida, capaz de vencer incluso a la propia muerte”, concluye monseñor Herrera.

 

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27 marzo 2021, 13:12