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De la tierra de San Romero, el cardenal Rosa Chávez: la Radio es "imprescindible"

De la tierra de San Romero, "mártir de la comunicación" el cardenal Rosa Chávez saluda a Radio Vaticano en su 90 aniversario y dice: la Radio es "imprescindible"

“Alabado sea Jesucristo. Un gran saludo desde El Salvador para Radio Vaticana que cumple 90 años de servicio al mundo. Estoy muy emocionado saludándoles en esta ocasión. Hay muchos recuerdos en mi vivencia de joven, seminarista, sacerdote y Obispo. ¡Qué alegría saludarles y unirme a esa fiesta maravillosa de sus 90 años de servicio a la Iglesia! Qué bonito hacer recuerdos en este día, desde El Salvador, la tierra de Monseñor Romero”: así comienza el mensaje del Cardenal Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de la Diócesis de San Salvador, quien se une a la celebración por el aniversario de la Radio del Papa. El Cardenal Rosa Chávez, a través de su testimonio, su memoria, y recuerdos de juventud, hace brillar la importancia de la Radiodifusión, no sólo desde sus inicios, sino también hoy en día, en medio de las modernas formas de comunicación. Comienza contándonos su propia experiencia, sus inicios de “radio escucha” enseñados por su papá, hasta que conoció la Radio Vaticana, Emisora del Papa, de la mano de quien es hoy un “mártir de la comunicación”: Óscar Arnulfo Romero, hoy, San Romero de América.

El testimonio y saludo del Cardenal Gregorio Rosa Chávez por el Aniversario de la Radio del Papa

Los inicios de un amor que sigue vivo

“Mi padre – nos dice – me enseñó a escuchar radio cuando yo era un jovencito, hace más de 60 años. Él tenía la pasión por la radio, oyendo noticias cada noche en onda corta, en un pueblo que no tenía ni luz eléctrica, en un radio de tubos con batería seca para poder tener energía”.

“Me quedaba en la noche buscando mis horas en las distintas ondas, y un día descubrí Radio Vaticano, cuando un padre llamado Óscar Romero me invitó a cenar con él a la tarde: mientras cenábamos escuchábamos Radio Vaticano. Después él pasó a la sacristía a grabar su programa de radio matinal en cinta, ¡aún había cintas! y yo estaba a su lado, escuchando al padre Romero hablando ante el micrófono. De repente dijo: aquí está un seminarista conmigo, Gregorio Rosa, y me pasó el micrófono, ¡sin avisarme!”.

“Yo dije 'alguna cosa', - cuenta anecdóticamente el cardenal con alegría – y él siguió después grabando”.

Una pasión plasmada de la mano de un mártir de la comunicación

Desde entonces, el aquel entonces seminarista y hoy purpurado salvadoreño, “lleva la pasión por la radio” en su “sangre”: “en mis venas”, nos dice. Y siente “tanta alegría de poder ahora ser parte del homenaje a esta emisora con tantísimos méritos, que merece realmente un monumento especial en cada corazón”.

El testimonio del cardenal Rosa Chávez no termina ahí, pues, con el pasar de los años, nos cuenta que, ya ordenado sacerdote, estuvo sirviendo en San Miguel, la tercera ciudad del país: “Buscaba siempre, por las tardes o la noche, la señal de Radio Vaticana”, siguiendo “la costumbre que aprendí de Óscar Romero”.

Un poco de historia. La voz de San Romero, “una luz en las tinieblas”

Como arzobispo, Monseñor Romero “con una radio totalmente humilde en amplitud modulada” hacía llegar su voz “a todo el país”: en aquellos tiempos dramáticos para el país, “¡era impresionante escuchar en cada ventana la voz de Romero predicando!”, recuerda el purpurado.

Cada domingo cuando él predicaba la homilía..., ¡qué impresionante era escuchar en cada ventana la voz de Romero cuando estaba predicando! Le escuchaban amigos y enemigos, era una voz que era una luz en las tinieblas de la noche en tiempos de gran violencia, de gran angustia para el pueblo, de gran sufrimiento.

Sucede que la radio, en aquellos años en la tierra salvadoreña “era una señal totalmente de primera necesidad”:

¡Era cuestión de vida o muerte escuchar la radio! Incluso mucha gente se arriesgaba, porque si sabían que estaban escuchando a Romero, podían también perder la vida.

Radio Vaticana, una “compañía discreta para gente que busca la verdad”

“Pero, ¿qué es la Radio?”, pregunta el purpurado. Que responde contando su vivencia:

“Yo fui a estudiar a Europa en el año 73, y estudié por mi cuenta, así como algo complementario, comunicación social. Encontré un amigo, un gran experto en radio, era un sacerdote holandés: me dijo que "la radio es una compañía discreta para gente distraída". ¡Me encantó esa definición!”.

Y, haciendo una asociación, continúa: "la Radio Vaticana, es la compañía discreta para gente que busca la verdad, que busca una luz, que quiere también animar su esperanza o crecer en su fe”.

“¿Qué es la radio?”, pregunta aún el purpurado. Y responde, con su corazón en la historia por él mismo vivida en su tierra natal, una historia en cierto modo compartida en tantos lugares del mundo, cuando las noticias a través de las ondas de radio son capaces verdaderamente de "salvar vidas":  

La radio, en ciertas circunstancias, a veces más importante que el pan. La radio está por todos lados, es como el aire.

San Juan Pablo II y San Romero
San Juan Pablo II y San Romero

La gente “necesita” la Radio

El cardenal Gregorio Rosa Chávez recuerda los años de su juventud: los campesinos, colgaban en un árbol sus radio-transistores, para escuchar su emisora favorita mientras cumplían sus labores. Nunca solos, sino gracias a esa “presencia discreta”, siempre y en cualquier circunstancia, en compañía:

La gente necesita la radio, por esa versatilidad que tiene tan especial, que está en todas partes. Y esa voz que uno escucha detrás, hace pensar en ese alguien que está detrás de esa voz: una voz amiga, una voz fraterna, una voz solidaria, una voz que da ánimos y esperanzas para vivir.

Informar, evangelizar, educar: la radio es “imprescindible”

La radio – afirma concluyendo el cardenal– sigue siendo "imprescindible":

Quiero cumplir mi saludo a Radio Vaticana comparando el tema de Guillermo Marconi que montó esa radio, y en nuestro tiempo, con Romero, con una radio tan humilde la que él tenía, ambas con la misma finalidad: informar, evangelizar, educar: la radio sigue siendo "imprescindible".

Qué alegría poder ahora dar un abrazo desde aquí a quienes hacen posible esta señal en tantos idiomas, pero todos con la misma pasión: la pasión por la dignidad humana, por el Reino, por Jesucristo y por su Iglesia.

Desde El Salvador les saludamos a ustedes, desde la tierra del "mártir de la comunicación", porque él murió frente un micrófono, y eso no hay que olvidarlo: Romero es el mártir de la comunicación social, quien después de sus últimas palabras la homilía, cayó por ese disparó que le quitó la vida. Felicitaciones de todo corazón. Laudetur Iesus Christus, Alabado sea Jesucristo.

Desde ese martirio de San Romero, estimado cardenal, llega también aquí, a la Radio del Papa, tanta luz y esperanza. Gracias por sus palabras y por compartir con nosotros su memoria, de parte del equipo de Radio Vaticana.

12 febrero 2021, 14:36