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VENEZUELA-CRISIS-MADURO VENEZUELA-CRISIS-MADURO  (AFP or licensors)

Basabe pide que el gobierno sea transparente en manejo de la pandemia

En Venezuela, en la fiesta de la Divina Pastora, que a causa de la pandemia, por primera vez en 165 años, no ha salido a peregrinar junto a sus devotos, el pueblo clama por el fin de los sufrimientos, de la mentira, de la persecución y la muerte. Homilía del Obispo de San Felipe y Administrador Apostólico de Barquisimeto

 Alina Tufani-Ciudad del Vaticano

“Por misericordia de Dios , les pido en nombre de este pueblo, digan la verdad, por muy dolorosa que pudiera ser”. Este es el llamado de monseñor Víctor Hugo Basabe, Obispo de San Felipe y Administrador Apostólico de Barquisimeto, en su homilía por la Fiesta de la Divina Pastora, al dirigirse a las autoridades para que informen sobre la real incidencia estadística de la pandemia de Covid-19 en el país.

“La opacidad y la mentira con la que se está manejando esta pandemia en Venezuela, a lo único que contribuirá es a que ésta más se propague y más tristeza cause en medio de nosotros, dijo el prelado venezolano al recordar que “la mentira no tiene fuerza” y que la fuerza de la verdad “se mostrará por sí sola”.

Tras agradecer las médicos que están realizando su trabajo en las “peores condiciones de bioseguridad y que al morir ni siquiera cuentan para las estadísticas que se presentan a diario”, monseñor Basabe  advirtió que no se puede seguir poniendo en riesgo la vida de las personas "ocultando la verdad o solo mostrándola a medias".

Al abrir su alocución, el prelado hizo un recorrido histórico de la peregrinación de la imagen de la Divina Pastora, en sus 165 años, que este año por primera vez se hace de manera virtual debido a la pandemia. Monseñor Basabe habló de un  mundo ignaro del avecinarse de “una estela de muerte y tristeza" en muchos hogares que hoy lloran a sus seres queridos fallecidos a causa del virus. Habló también de las limitaciones causadas por la pandemia en todo sentido, incluso para procurarse el pan cotidiano, el solo vivir. De allí el llamado a la misericordia de Dios y a la misericordia y responsabilidad personal para que los venezolanos dejen sufrir como consecuencia de "una crisis política, económica y social a la que han conducido más de 20 años de decisiones erradas” y que han dejado al país “en ruina”.

“Les pido, por misericordia de Dios, a quienes han asumido el ejercicio de la política, entiendan de una vez, que es urgente un acuerdo nacional que ponga fin a tanto sufrimiento. Que es urgente un cambio en la conducción del país y sus instituciones y eso puede lograrse, con buena voluntad y sin que el país tenga que desangrarse, solo con una mirada y un gesto de misericordia hacia este pueblo tanto de parte de quienes ostentan el gobierno como de quienes le adversan”, exhortó el obispo Basabe.

A la Divina Pastora, que solía peregrinar con millones de devotos a su lado desde el pueblo de Santa Rosa hasta la ciudad de Barquisimento, en el centro del país, monseñor Basabe pidió sanar los sufrimientos de las almas, los agobios de la humanidad, pero también una “conversión” que permita reorientar este mundo “que se empeña en hacer que el pecado se extienda, ahora también mediante la aprobación de leyes contrarias al querer de Dios e irrespetuosas de derechos tan fundamentales como el derecho a nacer”.

“Ella interceda por Venezuela, y nos ayude a recuperar nuestro país para el progreso, la concordia, la unidad, la democracia, la justicia, la libertad y la paz” pidió el prelado antes de seguir enumerando las bendiciones que cada venezolano, esta vez desde sus pantallas virtuales, piden a la Divina Pastora para su país: “Que acompañe con su amor a quienes están recluidos en las cárceles”; “Que ella acompañe como pastora solícita a todos nuestros hermanos venezolanos que han emigrado en busca del futuro que en Venezuela se les niega”; “Que proteja a todos los directivos y voluntarios de organizaciones de caridad y humanitarias” y que se respete la labor que realizan sin “persecuciones de los organismos del Estado”.

El hecho de no realizar en esta fecha la acostumbrada peregrinación para monseñor Basabe no ha significado, “ni debe significar nunca” – dijo - “una merma en nuestra fe en el Señor y en nuestra confianza en el papel de mediadora de todas las gracias que nuestra Madre ejerce ante su Hijo Jesucristo y la Trinidad entera”. Un rol donde la misericordia está en primer plano, como en toda la homilía dedicada a la Divina Pastora de las almas y a su infinita misericordia.

“Una misericordia que debe traducirse en gestos de amor concretos hacia nuestros hermanos y seres queridos, en el cuidado de unos por otros, en el orar unos por otros y en el asumir las debidas actitudes prácticas que la gravedad de este momento nos demanda en función de preservar la vida de nuestros semejantes; que pasa por ayudar a quienes padecen la presencia y sufren las secuelas de ese virus en sus vidas y carecen de lo mínimo necesario para poder afrontarlo; por atender debidamente las recomendaciones preventivas que los hombres y mujeres de ciencia nos están haciendo para poder frenar el avance de esta pandemia”, encomendó el prelado venezolano.

Al concluir su homilía, monseñor Basabe pidió a la Divina Pastora que  como lo hizo hace 165 años- cuando con su peregrinación desde la pequeña Iglesia de Santa Rosa desafió y venció la epidemia de cólera- “nos consiga de su Hijo Jesucristo la definitiva liberación de esta pandemia”.

15 enero 2021, 13:13