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Vatican News

Reino Unido. Obispos escoceses: “Razones para la esperanza, tiempos difíciles”

En una carta pastoral la Iglesia de Escocia se solidariza con los que sufren las consecuencias de la pandemia y abordan temas como atención médica de enfermos y la asistencia a los sectores más vulnerables, la economía y las vacunas.

Alina Tufani – Ciudad del Vaticano

Al acercarse la Navidad, los Obispos de Escocia dirigen una Carta Pastoral a la comunidad católica, con una reflexión sobre la situación actual de la pandemia y los motivos de esperanza, mientras el mundo vive tiempos difíciles. Una esperanza que se sostiene en la centralidad de Jesucristo que “es nuestra inspiración en esta vida y nuestra esperanza de realización en la eternidad”, afirma el documento que ve en la pandemia un redescubriendo la dignidad humana universal y fuente de bondad, como lo asegura el Papa Francisco en su Encíclica “Fratelli tutti”.

“Una respuesta humana refrescante y simple a la pandemia surgió en todo el mundo” afirman los Obispos escoceses al reconocer que los ciudadanos atendieron positivamente al llamado de los gobiernos a realizar sacrificios difíciles y prolongados por el bien de los más vulnerables.  “En Escocia, se nos pidió que nos quedáramos en casa para salvar las vidas de los ancianos y las personas con problemas de salud subyacentes, mientras que innumerables conciudadanos prestaron servicios en primera línea y en servicios clave, poniendo sus vidas en riesgo, todo por el bien de los más vulnerables”, constata el documento.

Una movilización para apoyar a los más débiles y a los pobres, a los solitarios y ansiosos, y a acompañar a los moribundos y los afligidos, que se fortaleció con la reanudación del culto público. “Nuestra gente pudo volver a sentirse parte de comunidades activas, mientras que la oración en común ayudó a otros a sobrellevar su angustia mental. La fe inspiró y movilizó a la gente a hacer el bien y consoló a muchos”, enfatizan los Obispos. En este contexto, reafirman el “capital social” proporcionado por el compromiso de fe, que luego de una larga suspensión del culto, “ahora se reconoce más ampliamente”.

En un segundo momento, la Carta Pastoral da espacio a las consecuencias más inmediatas de la pandemia y a los efectos más duraderos que deben ser superados para construir “un mundo mejor”. Sobre la atención médica y pastoral de los enfermos, los obispos destacan que  no obstante los reclamos por las fallas en la atención, especialmente de los centros de ancianos, el Estado brinda “una excelente atención médica”, mientras que la Iglesia y otras religiones brindan atención tanto médica como espiritual y pastoral. “Muchos en nuestra sociedad han revaluado y reconocen nuevamente  la contribución única y positiva que las Comunidades de Fe aportan a muchas situaciones dentro de la Escocia moderna, y no solas, sino también en colaboración con el Sector Estatal y otros grupos”.

La Iglesia escocesa considera que también “sin precedentes como la pandemia” ha sido la forma en que el gobierno ha tratado de apoyar económicamente a los trabajadores y empleadores cuyos medios de vida estaban amenazados. “Los recursos se extendieron generosamente de tal manera que la mayoría del país se sintió igualmente protegido y apoyado” subraya el mensaje.

“El cierre forzó una revalorización de algunos trabajos mal pagados y subvalorados, donde los guardianes, cuidadores, dependientes de tiendas, conductores de reparto, operadores de limpieza y otros, fueron aclamados como trabajadores clave. Esto no debe olvidarse y confiamos en que la sociedad reevaluará cuál es una remuneración justa para estos trabajos clave”, reclaman los Obispos. 

El mensaje de la Conferencia Episcopal escocesa “da la bienvenida” a la aprobación de las primeras vacunas para el Reino Unido y espera que permita un programa de inmunización temprana para proteger a la población. Sobre algunas cuestiones éticas que han surgido en torno a la fabricación de las vacunas, los Obispos escoceses reiteran que de acuerdo con la guía de la Academia Pontificia para la Vida, “es ético tomar cualquiera de las vacunas C19 compradas por el Reino Unido en este momento, ya sea porque no se han utilizado fetos en las líneas celulares o porque su origen es suficientemente remoto”. 

La Carta Pastoral exhorta a tener más sensibilidad y estar más atentos hacia las personas que han estado sufriendo durante demasiado tiempo de soledad, pobreza y discriminación, abuso y ansiedad mental, adicciones y muchas otras circunstancias desafiantes. “Los gobiernos tienen un papel que desempeñar, pero la pandemia nos ha traído a casa la responsabilidad personal que todos tenemos de llevar y aliviar la carga de nuestros hermanos y hermanas”, dicen los Obispos

Por último, la Iglesia escocesa llama a celebrar la Navidad como la fiesta de la  “gran esperanza” que sustenta y purifica, mide y sostiene las muchas y variadas esperanzas que nos mantienen en movimiento día a día. “Esta esperanza nos libera de la compulsión de ser autosuficientes y de la angustia que puede seguir cuando fallamos. Esta esperanza es una persona cuya mano siempre está tendida hacia nosotros. Es Jesucristo, Emmanuel, Dios con nosotros”- concluye el mensaje.

11 diciembre 2020, 13:56