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Cuba: El Arzobispo de Santiago pide, ante la crisis, no perder la esperanza

El Primado de Cuba, monseñor García Ibáñez en su Mensaje de Navidad habla de la difícil situación de escasez y carestía como consecuencia de la Pandemia de Covid-19 y de la natural “confusión e incertidumbre” provocada por los profundos cambios económicos anunciados por el gobierno para 2021.

Alina Tufani - Ciudad del Vaticano

La difícil situación en Cuba no solo por los efectos de la pandemia sino también por las reformas que desde el 1 de enero de 2021 darán un giro sin precedentes en la economía cubana han dado una “nota diferente”  a  las fiestas natalicias y de  fin de año. Así lo expresa, el arzobispo de Santiago de Cuba,  monseñor  Dionisio García Ibáñez en un mensaje radial por las fiestas natalicias donde expone las principales preocupaciones de los cubanos ante las cambios que se avecinan, al tiempo que llama a no perder la esperanza y acercarse a Dios.

A la “situación económica que está afectando a nuestras familias y pueblo: el aumento de los precios, la carestía de la vida y la escasez de productos de primera necesidad” , dice mons. García Ibáñez “se añade la inminente y rápida implementación de los nuevos y profundos cambios económicos, anunciados y esperados desde hace mucho tiempo”.

Las reformas y sus consecuencias

En efecto, las reformas anunciadas ya desde 2013 por el exmandatario Raúl Castro, fueron finalmente  refrendadas a mediados de este mes por el presidente Miguel Díaz-Canel, y comprenden la unificación monetaria, la modificación del sistema salarial y de pensiones y la eliminación de los subsidios alimentarios y de otros servicios que han caracterizado las garantías sociales en los últimos 60 años. 

 

Bajo el nombre de “Tarea ordenamiento” las reformas según el Primado de la Iglesia cubana son de una tal “magnitud e incidencia” que ya tienen y tendrán consecuencias en el futuro de la vida de cada persona, familia y el país en general,  al punto de hacer necesaria una fuerte campaña de información por parte del gobierno a través de los medios de comunicación para explicar a la población la naturaleza y alcance de los mismos.

Encontrar nuevos caminos y resolver los problemas

“Es natural entonces que estemos viviendo momentos inevitables de confusión e incertidumbre” reconoce el prelado cubano que recuerda las “delicadas y difíciles” experiencias que ya ha atravesado el pueblo cubano y que sin embargo, siempre ha sabido “encontrar nuevos caminos" para resolver los problemas y superar las dificultades. “Por eso les invito ahora más que nunca, a no perder la esperanza y acercarnos más a Dios. Ahora es cuando más le necesitamos” agregó mons. García Ibáñez.

Obviamente, la pandemia de Covid 19 ha agudizado las carencias y privaciones desde principios de año. “Ante esta enfermedad, nos hemos visto envueltos en un ambiente real de temor, autoaislamiento e impotencia, pues nadie está exento de contagiarse”, dice el arzobispo de Santiago quien invita a la prudencia, a ser más responsables y a evitar las aglomeraciones a fin de prevenir un posible contagio durante las fiestas.

La pandemia y las reformas económicas

Para el Primado de Cuba “estas dos condicionantes”– la pandemia y las reformas económicas - presentes en este tiempo, han hecho que las que las celebraciones de Navidad y las próximas de Fin de Año 2020-2021 se celebren de manera más recogida y en familia. De allí la invitación a sacar provecho de “una situación perturbadora” y celebrar las fiestas  unidos en familia.

“Los cristianos somos hombres y mujeres de esperanza” –dijo el prelado y agregó que  “la fe nos da confianza en Dios, nos fortalece, nos impulsa a la lucha y al esfuerzo, a tomar la rienda de nuestras vidas en nuestras manos, a no esperar de los demás lo que nosotros seamos capaces de hacer”.

Educar a los jóvenes en el "valor y el deber"

Al final de su  alocución, de unos 20 minutos, que estuvo intercalada de pasajes bíblicos y canciones natalicias, el arzobispo de Santiago de Cuba llamó a los fieles a no quedarse con “las celebraciones exteriores”  y adentrarse en el mensaje de Salvación y Vida Eterna que comienza con la Navidad y a educar a sus hijos y a las nuevas generaciones en el “valor y el deber” dl esfuerzo.  

“Que no crean que se lo merecen todo, porque de esa manera los estamos convirtiendo en inútiles para enfrentar el futuro; que sepan, valoren desde pequeños, el esfuerzo que hacen sus padres para sostenerlos y educarlos” subrayó el prelado.

28 diciembre 2020, 18:09