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Cardenal Barreto: “La REPAM debe escuchar el grito de los pueblos amazónicos"

El 9 de noviembre se desarrollará de manera virtual la Asamblea de la Red Eclesial Panamazónica, y su nuevo presidente, el cardenal Pedro Barreto, comenzará oficialmente su nueva función. En este contexto, compartimos una síntesis de la entrevista que realizó Luis Miguel Modina, misionero en Brasil, al purpurado peruano, hablando sobre el espíritu del Sínodo, los desafíos y las perspectivas en esta nueva misión que comienza.

Ciudad del Vaticano

El nuevo presidente de la REPAM, el cardenal Pedro Barreto, hasta ahora vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica, comenzará oficialmente su nueva función el 9 de noviembre, en el espíritu del Sínodo, con ocasión de la asamblea virtual de la REPAM.

En este contexto, retomamos una síntesis de la entrevista que hizo Luis Miguel Modina, misionero en Brasil, al purpurado peruano:

 

El cardenal Barreto conoce la REPAM desde que fue fundada en 2014. En ese momento asumió la función de vicepresidente, y en este mes de noviembre pasará a ser su nuevo presidente. El Sínodo ha traído una nueva realidad, la Conferencia Eclesial de la Amazonía, llamada a complementarse con la REPAM, que “debe continuar muy de cerca su misión de acompañar las poblaciones indígenas y ribereñas de la Amazonía, escuchar sus gritos y el clamor de la tierra”.

Con la CEAMA estamos ante “una Iglesia renovada, una Iglesia que quiere escuchar a Dios, quiere a escuchar a los hermanos y quiere escuchar también a la naturaleza, para poder buscar juntos la voluntad de Dios y ponerla en práctica”, afirma Barreto. El cardenal destaca la importancia de los pueblos originarios y las mujeres en el proceso sinodal, con un discurso “que tenía un contenido afectivo y decisivo en la lucha por la vida y la dignidad”.

- En los últimos días ha sido dado a conocer que usted asumirá un nuevo servicio en la Iglesia de la Amazonía, pasando a ser el presidente de la REPAM. ¿Cómo encara este nuevo servicio en algo que es conocido, pues desde la fundación de la REPAM es vicepresidente de esta red?

En primer lugar, veo una continuidad de mi servicio, por la tradición que hay en este caminar juntos desde 2014, cuando ya teníamos el respaldo inicial del Papa Francisco, cuando tuvimos la experiencia más directa de comenzar algo inédito, porque hablar de una red eclesial que abarcase los siete millones y medio de kilómetros cuadrados del bioma amazónico, no teníamos ni idea de cómo hacerlo.

Sin embargo, en este camino juntos, hemos ido descubriendo nuevos rostros, nuevas personas, especialmente rostros de pueblos originarios amazónicos. Por lo tanto, mi experiencia es continuidad, y continuidad en la novedad, porque en realidad la Conferencia Eclesial de la Amazonía ya es una realidad, por mandato expreso del Sínodo realizado hace un año en Roma, y también con el respaldo, yo diría pleno y total, del Papa Francisco. Es la continuidad de una novedad en la CEAMA.

- El pasado día 28 de octubre, la REPAM organizaba un webinar para hablar los avances y perspectivas del Sínodo un año después. Ante una de las preguntas de los participantes, el cardenal Hummes, hasta ahora presidente de la REPAM y presidente de la CEAMA, decía que ambas son parte de un todo, que no hay cómo separarlas, y que a través de la REPAM es como la CEAMA se hace presente en el territorio. ¿Cómo se va a organizar ese trabajo en común entre la REPAM, que tiene seis años de vida y tuve un papel muy destacado en el proceso del Sínodo para la Amazonía, sobretodo en la preparación, y este nuevo organismo, que como usted ha dicho, el Sínodo pidió para la Iglesia de la Amazonía?

La CEAMA es inédita en la historia de la Iglesia, de alguna manera es un cauce sinodal, de escucha, de discernimiento y de puesta en práctica de estas 177 precisiones, que como nuevo camino para la Iglesia y para una ecología integral, están precisadas en el Documento Final del Sínodo. Yo diría que ahí está la clave de todo lo que la CEAMA es en realidad. En la Querida Amazonía, que es un signo de amor y de servicio de la Iglesia a este bioma tan importante para la humanidad, en ella el Papa Francisco formula cuatro sueños que la Amazonía le inspira, y el cuarto sueño le alienta a profundizar este camino pastoral para regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos.

La REPAM debe continuar muy de cerca su misión de acompañar las poblaciones indígenas y ribereñas de la Amazonía, escuchar sus gritos y el clamor de la tierra. La REPAM es una complementación de la CEAMA, y aquí está la gran riqueza de este proceso sinodal. La CEAMA ya tiene un espacio de articulación, de coordinación, muy estrecho con el territorio, y desde ella con las poblaciones indígenas.

- ¿La CEAMA, es decir, esta nueva Conferencia Eclesial de la Amazonía, puede ser entendida como un banco de pruebas que pueda ayudar a crear nuevas estructuras en función de la sinodalidad en otras partes del mundo, dentro de la Iglesia universal?

 

Sí, la CEAMA es inédita, como ya hemos indicado, es una conferencia eclesial, y una conferencia eclesial expresa con nitidez la realidad de una Iglesia conformada por todos los bautizados y bautizadas. Esta conferencia eclesial surge en un proceso renovador. De alguna manera, esta primera conferencia eclesial de una región precisa, como es la Amazonía, tiene para la Iglesia también un rebrote de una nueva imagen de una Iglesia renovada, una Iglesia que quiere escuchar a Dios, quiere a escuchar a los hermanos y quiere escuchar también a la naturaleza, para poder buscar juntos la voluntad de Dios y ponerla en práctica.

Me parece que no es que no es que sea un banco de prueba, es una realidad eclesial nueva, única en la historia de la Iglesia y que definitivamente está abriendo paso para una renovación de la Iglesia en la Amazonía y lógicamente es un aporte para la renovación de la Iglesia universal.

- En este mes de noviembre, en los próximos días, se va a reunir el comité ejecutivo de la REPAM, donde va a intentar, como se ha hecho por parte de la CEAMA, ir concretizando las propuestas del Documento Final del Sínodo sobre la Amazonía que se celebró en Roma, en octubre de 2019. Como nuevo presidente de la REPAM, ¿qué es lo que espera de este momento y cuáles son los desafíos que se presentan para la red de cara al futuro?

La REPAM debe continuar su misión de acompañar muy de cerca a las poblaciones indígenas de la Amazonía. Segundo, estoy muy convencido que ahondará mucho más la REPAM en su espacio articulador, en este proceso evangelizador de la Iglesia. Tercero, ofrecer estos puentes de comunicación con la CEAMA. Esta comunicación con la CEAMA yo diría que es la identidad propia de la REPAM.

La REPAM por sí sola, simplemente ha sido este caminar juntos desde el territorio, y definitivamente tenemos que buscar la mejor forma de que la Iglesia sea aliada de los pueblos originarios para que podamos responder a ese deseo profundo que fue expresado en el aula sinodal, una Iglesia compañera de camino, una Iglesia que recoge todo lo mejor de los pueblos originarios, y que definitivamente nos ayuda a vivir una experiencia, yo diría eclesial, y que puede dar mucho fruto para poder dignificar la persona humana, dignificar también la cultura y todo el proceso de reconocimiento de nuestra tierra y del bioma amazónico, no como un recurso natural para explotar por la avidez del sistema económico imperante, sino que ha de tenerla como casa de todos y cada uno de nosotros.

- ¿Qué le anima a continuar apoyando las reformas del Papa Francisco, especialmente en la Iglesia de la Amazonía?

Lo que más me entusiasma es esta propuesta de caminar juntos, que llamamos la sinodalidad. Ya el Papa Francisco dijo que la reforma de la Iglesia, a la luz del Vaticano II, a la luz de la Evangelii Gaudium, a la luz de estas dos encíclicas fundamentales del Magisterio Social de Francisco, que es la Laudato Si y Fratelli Tutti, recientemente dada a conocer, son, sin duda alguna, experiencias vitales para mi persona.

03 noviembre 2020, 16:30