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Iglesias sudanesas saludan el histórico acuerdo de paz firmado en Juba el 3 de octubre Iglesias sudanesas saludan el histórico acuerdo de paz firmado en Juba el 3 de octubre  (AFP or licensors)

Sudán: Iglesias saludan el histórico acuerdo de paz firmado en Juba el 3 octubre

Las iglesias cristianas del Sudán contemplan con esperanza el nuevo acuerdo de paz firmado el 3 de octubre en Juba por los representantes del Gobierno de Transición y los principales grupos rebeldes del país con la mediación del Sudán Meridional.

Lisa Zengarini – Ciudad del Vaticano

"Estamos muy contentos. El pueblo está cansado de la guerra y quiere la paz. Cualquier esfuerzo por silenciar las armas y permitir que la gente viva en paz es más que bienvenido", dijo al CMI el pastor William Deng Mian, Secretario General del Consejo de Iglesias del Sudán (NCCS), que participó en las conversaciones.                                                     

El documento, que sigue a un acuerdo inicial alcanzado el 31 de agosto, fue firmado por el Frente Revolucionario del Sudán (FRS), integrado por insurgentes de Darfur, Kordofán meridional y el Nilo Azul, tres regiones en las que los rebeldes sudaneses lucharon en sangrientas campañas contra la marginación operada por Jartum durante la presidencia del ex Jefe de Estado, Omar al-Bashir. En él se abordan algunas cuestiones fundamentales: la seguridad, la distribución del poder, las reparaciones, el regreso de las personas desplazadas y los refugiados, la reglamentación de las tierras utilizadas tradicionalmente por las comunidades tribales y la integración de las milicias rebeldes en el ejército regular sudanés.

El Padre Musa Timothy, Secretario General de la Conferencia Episcopal del Sudán y del Sur del Sudán (SCbc), expresó su satisfacción por el feliz resultado de las negociaciones iniciadas hace un año: "El acuerdo de paz es bien recibido y apreciado por todo el pueblo sudanés en general, pero en particular por el pueblo de Darfur, porque conducirá a la guerra y a los sufrimientos iniciados en 2003", señaló el sacerdote.

Preocupa a los dirigentes cristianos del Sudán la ausencia en la mesa de negociaciones de dos grupos rebeldes, a saber, el Movimiento del Ejército de Liberación del Sudán (Slm-a) de Abdul Wahed El Noor en Darfur y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés-Norte dirigido por Abdelaziz Al-Hilu en Kordofan meridional. Las cuestiones en juego en este caso se refieren en particular a la cuestión de la separación entre el Estado y la religión, en la que se centra el Gobierno de Jartum y que cuenta con el apoyo del Splm-N, que en agosto pasado firmó un acuerdo de paz separado en el que se compromete a deponer las armas cuando se incorpore a la Constitución el principio del carácter laico del Estado. Contrariamente a la superación del carácter confesional del Estado sudanés, donde las leyes islámicas se introdujeron en 1983, es el Slm-a el que, por lo tanto, ha desertado de las nuevas negociaciones.

Sin embargo, según el pastor Mian, hay un amplio margen para continuar las negociaciones con estos grupos: "Estamos hablando con ellos y confío en que el doble esfuerzo conjunto de cristianos y musulmanes y el gobierno dará resultados", dijo el exponente cristiano sudanés, y añadió que los líderes religiosos se han tomado el tiempo de explicar a la población que la petición de separación entre el Estado y la religión no significa la secularización del país.

El presidente de los obispos sudaneses, Monseñor Yunan Tombe Trille Kuku Andali, habló en apoyo de la separación en los últimos días, diciendo que es una condición fundamental para que el Sudán se convierta en un país verdaderamente democrático y unido en el que los cristianos y los musulmanes puedan convivir pacíficamente.

Durante décadas, Sudán ha experimentado varios focos de conflicto de naturaleza étnico-religiosa en su territorio. Entre las más conocidas se encuentra la guerra de Darfur, donde desde 2003 se produjo un enfrentamiento entre los Janjawid, milicianos árabes de origen nómada apoyados por Jatum, y la población no árabe, representada por los grupos rebeldes del (Slm/a) y el Movimiento por la Justicia y la Igualdad (Jem). Un conflicto que, según las Naciones Unidas, ha causado al menos 300.000 muertes y 2,5 millones de desplazados. Otros focos de tensión son Kordofán del Sur y el Nilo Azul, donde los enfrentamientos comenzaron en 2011 en una especie de continuación de la guerra civil sudanesa entre el gobierno y el Splm/a, que terminó con la independencia de Sudán del Sur hace nueve años.

12 octubre 2020, 16:34