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Monseñor Leopoldo Girelli, Nuncio apostólico en Israel y Cipre y delegado apostólico para Jerusalén y Palestina Monseñor Leopoldo Girelli, Nuncio apostólico en Israel y Cipre y delegado apostólico para Jerusalén y Palestina  (AFP or licensors)

Nuncio Girelli: “Migrantes, su presencia en Tierra Santa es presencia de Cristo”

En la Jornada Mundial del migrante y refugiado, el representante de la Santa Sede extiende su solidaridad a todos aquellos que en Tierra Santa viven su ya frágil condición, agravada por las consecuencias del Covid-19.

Alina Tufani – Vatican News

El arzobispo Leopoldo Girelli, Nuncio apostólico en Israel y Cipre y delegado apostólico para Jerusalén y Palestina dirige un mensaje a los migrantes y solicitantes de asilo, al celebrarse, mañana, 27 de septiembre, la Jornada Mundial del migrante y refugiado 2020. Una ocasión, también para transmitir la cercanía del Papa Francisco, al padre Rafic Nahra, Vicario patriarcal para los migrantes y solicitantes de asilo, a sus capellanes y, en especial, a los migrantes en Israel.

“Queridos migrantes, vuestra presencia entre nosotros en esta Tierra Santa es la presencia de Cristo que enriquece nuestras vidas, nos saca de nuestros universos estrechos, nos invita a abrir nuestra mente y nuestro corazón, y quiere que comprendamos que la alegría real se da sólo cuando aprendemos a ser generosos y aceptamos compartir nuestras vidas en lugar de guardarlas para nosotros”, expresa en su carta el Nuncio apostólico.

En su mensaje, monseñor Girelli recuerda que para esta fecha, el Patriarcado Latino de Jerusalén suele organizar una gran celebración con migrantes provenientes de todo el mundo - filipinos, indios, etíopes, eritreos, ceilandeses, polacos… - que comparten una fe común en medio de una variada riqueza de idiomas y tradiciones. “Cada año – subraya - es una ocasión para escuchar juntos la Palabra de Dios y recibir el cuerpo de Cristo que nos une y nos construye como un solo pueblo, siendo cada uno especial y único amado por Dios, cualquiera sea nuestro origen, nuestra condición social y nuestra situación presente”.

Una fiesta de fe y de culturas, que este año, lamentablemente se ha suspendido por la pandemia de Covid-19 y sus “consecuencias dramáticas” para tantas personas, no solo en el ámbito sanitario, sino también por la situación de inestabilidad, aislamiento y los enormes desafíos económicos. “Sé que todos estos desafíos los han golpeado, queridos migrantes y solicitantes de asilo, de una manera muy específica debido a su frágil situación”, afirma el nuncio apostólico, no sin dejar de agradecer a todas las personas de buena voluntad, cristianos y no cristianos, que han brindado su apoyo a los migrantes y refugiados más necesitados.

El mensaje del Papa Francisco para esta 106ª Jornada Mundial de los Migrantes y Refugiados dedicado al drama de los “desplazados internos” y a todos aquellos que están viviendo situaciones de precariedad, abandono, marginación y rechazo, fue abordado por el Nuncio Girelli para sumarse a la invitación del Santo Padre a todas las iglesias locales a dar la bienvenida a los migrantes y refugiados no solo de manera formal, sino concretamente con hechos y en la verdad, es decir, con los verbos usados por el Papa en su mensaje, para poner en práctica esa solidaridad.

“Conocer a quienes nos rodean para comprenderlos; aprender a estar cerca de los demás para poder servir; escuchar para reconciliarnos con nuestro prójimo; compartir con los necesitados para crecer juntos, sin dejar a nadie atrás; integrar a quienes nos rodean para promoverlos; cooperar unos con otros para construir el Reino de Dios”, concluye el arzobispo.

27 septiembre 2020, 11:31