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Vatican News
niñas asesinadas  obispos derecho vida Las tres pequeñas hermanas de Juba fueron encontradas sin vida el pasado sábado en su casa.  (AFP or licensors)

Tres niñas asesinadas. Obispos: proteger el derecho a la vida, un regalo de Dios

En la ciudad de Juba, Sudán del Sur, tres pequeñas hermanas fueron encontradas sin vida en su casa. Los obispos del país manifestaron su dolor por el aberrante asesinato e instaron a las autoridades a encontrar a los culpables y someterlos a justo juicio.

Isabella Piro – Vatican News

Conmoción, consternación, tristeza, clamor:  son las reacciones suscitadas en  Sudán del Sur por el brutal asesinato de tres pequeñas hermanas  en Juba. El sábado 1° de agosto, los cuerpos sin vida de Lydia, Blessings y Nura Edward, de 9, 7 y 4 años respectivamente, fueron encontrados en un lago de sangre en su casa. Según las primeras reconstrucciones, las tres víctimas estaban solas en la casa, ya que su madre se había ausentado temporalmente. El autor y el motivo del asesinato aún se desconocen. La Iglesia local, a través del Arzobispo de Juba, Monseñor Stephen Ameyu Martin Mulla, expresó su dolor por lo ocurrido: "Estoy profundamente entristecido - afirmó el prelado citado por la agencia Aci África - porque los niños no deben tener ningún enemigo en este mundo. De aquí la invitación a la población a proteger a "las mujeres y los niños", categorías que se encuentran entre las más vulnerables y "las más inocentes". "Nadie tiene derecho a matar a otra persona - reiteró el arzobispo de Juba - porque la vida es un precioso regalo de Dios.

Encontrar a los culpables

También el Obispo de Tombura-Yambio, Eduardo Hiiboro Kussala, manifestó su dolor ante el hecho aberrante: "Es una noticia verdaderamente desgarradora", dijo, "Pedimos la paz y la misericordia de Dios para nuestra sociedad y nuestra nación, uniéndonos en la oración en este momento de luto". Dirigiéndose seguidamente a las fuerzas policiales, el prelado les instó a encontrar a los culpables del delito y a someterlos a justo juicio, para que tal violencia "no suceda nunca más". "El componente fundamental de la dignidad humana de una persona es el derecho a la vida", añadió, "y nadie tiene derecho a arrancarla. Por último, el obispo Kussala pidió que se rezara por las víctimas, sus familias, las autoridades "para que puedan defender a todos los que se les ha confiado", así como por los autores de los crímenes, para que comprendan "el profundo valor de toda vida humana".

07 agosto 2020, 11:00