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Vatican News

Brenes: La Iglesia siempre ha sufrido pero sabemos que el Señor nos acompaña

El Cardenal Leopoldo José Brenes, Arzobispo de Managua, presidió la Santa Misa en la entrada de la Capilla de la Sangre de Cristo en la Catedral de Managua este miércoles 5 de agosto junto a los sacerdotes y religiosas. “La Iglesia siempre ha sufrido y seguirá sufriendo, dijo, pero la seguridad es que el Señor nos acompaña. El purpurado, declarará de ahora en adelante julio, como un mes de silencio y oración ante la Sangre de Cristo.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

En su homilía el Arzobispo destacó, el ambiente de tristeza y dolor que viven los nicaragüenses en estos momentos. “Sin duda alguna, dijo, muchos de nosotros quizás no hemos podido dormir, otros algunas horas, pensando si esto es realidad lo que de una manera salvaje y terrorista se ha realizado en nuestra imagen de la Sangre de Cristo”.  Sin embargo, señaló, el consuelo es para todos. La Iglesia siempre ha sufrido y seguirá sufriendo, pero la seguridad es que el Señor nos acompaña. Pero para ellos, debemos estar aferrados a la cruz, porque si estamos aferrados a su cruz quien podrá apartarnos del amor de Dios.

“Vemos a nuestra sangre de Cristo calcinada, pero de pie, la imagen y la cruz resistieron las fuerzas de las llamas como un testimonio para nosotros que la cruz no es vencida tan fácilmente, la cruz no se destruye tan fácilmente, por eso hoy les hago el llamado de estar aferrados a la cruz, al pie de la cruz como María y aquel pequeño grupo que le acompañaban.”

El purpurado, declarará de ahora en adelante julio, como un mes de silencio y oración ante la Sangre de Cristo. Próximamente, harán un decreto con los obispos vicarios, de manera que cada año, a partir del último sábado de junio, se tenga todo un mes de oración, para concluir el 31 de julio, y será no un día de dolor, sino de triunfo, Jesús en la cruz.

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen

El Cardenal Brenes pidió al Señor que en los corazones de los nicaragüenses no exista el odio. Para el cristiano, dijo, no hay lugar para el odio. No hay lugar para la venganza.

“El gran testimonio, es Cristo el Señor, clavado en la cruz después de haber sido ofendido, lapidado, arrastrado, humillado hasta el extremo”, y el responde con “el gesto más hermoso”, expresó Brenes: perdónalos porque no saben lo que hacen.

Para el mundo será difícil comprender esta actitud, pero como dijo el purpurado, el Señor da la pauta en estos momentos. Desde la cruz, cada uno de los nicaragüenses, pegados a la cruz, poder perdonar.

El cardenal aseveró que “sin duda alguna el demonio anda suelto” y quiere herir a la Iglesia. Quiere herir a los obispos, a los sacerdotes, religiosas, a los fieles. Sin embargo, “nada puede el demonio porque Cristo, está muy cerca de nosotros, y nada ni nadie podrá apartarnos del amor de Dios. El Señor desde el Evangelio nos responde a cada uno de nosotros: ¡Qué grande es tu fe!..

Imágenes destruidas en varias iglesias

El purpurado, afirmó retomando el evangelio: “Yo te amo con amor eterno”, que se podrán destruir muchas imágenes, pero nada apartará a los cristianos del amor de Dios. En estos días desconocidos han destruido muchas imágenes, en la capilla del Carmen, recordó, en la del Perpetuo Socorro, pero quien podrá apartarnos del amor de Dios, nadie, porque Dios nos ama.

Ante el desánimo que embarga a los fieles, “gente humilde y sencilla devota de la Sangre de Cristo, que vive estos momentos con tristeza, atormentada”, el cardenal les señaló que hoy, Dios les responde: “… yo les amo con amor eterno, y siempre me apiado de ustedes. Volveré a reconstruirte y serás reconstruida”.

Brenes: Sigamos adelante con la mirada puesta en la cruz

El purpurado invitó a sus fieles, a seguir adelante, con la mirada puesta en el crucificado. “A pesar de los deseos de destruirla, pero no, allí esta, y ese rostro, calcinado de esta imagen es un rostro vivo, que nos sigue mirando a cada uno de nosotros con compasión. Y nos está diciendo adelante, yo estoy con ustedes. Invita a todos a seguir adelante y a fortalecer aún más la fe”.

El Santo Padre cercano al pueblo nicaragüense

Brenes dijo que, desde el primer momento, que el Pontífice supo la noticia, su respuesta fue inmediata al día siguiente y el domingo en el rezo mariano del Ángelus. “Que hermoso el Santo Padre muy cerca de nosotros”, expresó agradecido el cardenal.

Agradecido también con todas las personas, “centenares de personas que se han manifestado con sus mensajes: Cardenales, obispos, congregaciones religiosas”. El purpurado dijo que la Iglesia es un bloque fuerte, en una sola persona: en Cristo, el Señor clavado en la cruz. “Su sangre que veneramos en esta imagen. Esa sangre de Cristo que se derrama en el altar en la eucaristía, sigue siendo nuestra fortaleza en cada eucaristía. Esta imagen venerada seguirá fortaleciéndonos a cada uno de nosotros”.

Curia Episcopal de Matagalpa: Este crimen ofende a Cristo

La Curia Episcopal de Matagalpa emitió un comunicado en el que expresan su dolor por “este lamentable hecho” que ha lastimado a la Iglesia Católica nicaragüense, a muchos cristianos no católicos, a personas de buena voluntad y ha escandalizado a la comunidad internacional. Este crimen, se lee en el documento, ofende a Cristo, la fe, la cultura, la historia, la inteligencia, la decencia y los valores más profundos del alma nicaragüense y mundial. El pueblo de Nicaragua se siente profundamente lastimado, ofendido, apesarado e indignado por esta flagrante barbaridad. Además afirman que no es un hecho aislado sino parte de “eventos contra la Iglesia y el pueblo de Nicaragua. Días antes y después se vienen dando profanaciones a nuestros templos”, se lee en el texto.

Recuerdan que la imagen de la Sangre de Cristo fue traída de Guatemala a Managua en 1638, y en estos 382 años se fue convirtiendo en un ícono de la fe cristiana, símbolo del pueblo católico nicaragüense y refugio de multitudes de peregrinos.

Tras expresar su profunda cercanía, cariño, amistad y oraciones al Cardenal Leopoldo Brenes, exhortan al pueblo de Dios a no dejarse provocar y caer en una espiral de violencia que “justifique más actos de esta naturaleza y a elevar súplicas al Cielo en desagravio, rogar por la conversión de los pecadores y sanación de los corazones, y ser fortalecidos para la incesante tarea de la evangelización a la que no vamos a renunciar, porque nada podrá apartarnos del amor de Cristo”. Por último, hacen un llamado a la conciliación y consenso nacional, para que “juntos busquen soluciones a las crisis que nos afectan a todos”, se lee.

06 agosto 2020, 21:29