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Vatican News
2019.04.08 simboli cristianesimo, Croce, cielo, sole, religione cristiana

Pakistán. Hermana Ruth Lewis, la madre de los olvidados, fallece por covid-19

Gran dolor en Pakistán por la muerte de la hermana Ruth Lewis. Dedicó su vida al centro para niños discapacitados “Dar-ul-Sukun”, ganándose así el nombre de “la madre de los olvidados”. Son muchos los testimonios que reafirman la gran entrega y amor de la religiosa.

 Lisa Zengarini - Ciudad del Vaticano

Una vida dedicada a los niños y jóvenes abandonados con discapacidades físicas y mentales. La hermana Ruth Lewis, no logró vencer la batalla contra el Covid, quien era llamada la “madre de los olvidados”, como la recuerda el centro de acogida para discapacitados intelectuales “Dar-ul-Sukun” de Karachi (Pakistán), el cual era dirigido por ella desde el 2000. La religiosa de la Congregación de las Misioneras Franciscanas de Cristo Rey murió el 20 de julio de Covid-19, en el hospital Agha Khan de la capital paquistaní, donde fue ingresada el 8 de julio, después de dar positivo por el virus contraído en el mismo centro, donde 21 niños fueron infectados.

Un servicio extraordinario

Las hermanas, el personal, así como los niños y jóvenes del centro de acogida, expresaron su dolor ante tal hecho: “Nuestro corazón está roto porque hemos perdido una parte de nosotros, una madre, una hermana y una fuente de inspiración. Sus servicios para niños y ancianos con discapacidades, gravemente discapacitados y abandonados por la sociedad han sido extraordinarios”, se lee en una declaración publicada en Facebook. 

Nacida en 1945, la hermana Ruth Lewis llegó en 1969 a “Dar-ul-Sukun”, centro fundado por su hermana religiosa Gertrude Lemmens. Desde entonces nunca se apartó del lugar, cuidando de los 150 niños y adolescentes alojados en el centro, quienes habían sido abandonados por sus familias por ser considerados “monstruos” a causa de sus deformidades y discapacidades.  Para ellos la hermana Ruth se había convertido en una madre: “Los consideraba como sus hijos. Trabajó incansablemente para construir su personalidad”, recuerda la declaración.

Al servicio de la humanidad pobre y sufriente

Una obra que había ganado su fama más allá de las fronteras de la Iglesia Católica en Pakistán, tanto que pudo obtener subsidios públicos para el centro cuyos servicios se financian con donaciones. Por esta dedicación total a “sus” hijos también fue galardonada con el premio “Orgullo de Karachi” el 18 de enero de 2014, y en 2018 recibió el premio “Hakim Mohammad Saeed” del Gobernador de Sindh por su servicio social a la humanidad pobre y doliente, sin ninguna discriminación.

La noticia de su muerte tuvo una gran resonancia en Pakistán. Varias figuras públicas pakistaníes enviaron mensajes de condolencia: “Su generosa contribución a nuestra sociedad será siempre recordada y apreciada”, dijo el portavoz del Gobierno de Sindh. Aseefa Bhutto-Zardari, hija de la ex Primera Ministra Benazir Bhutto, habló de una “trágica pérdida” para el centro y todos los ciudadanos de Karachi. 

23 julio 2020, 09:51