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 Mathew Kukah Sokoto Nigeria situación El Obispo de Sokoto, Mathew Kukah, con algunos sacerdotes de la diócesis. 

Nigeria, el obispo de Sokoto: la situación empeora

En coloquio con Ayuda a la Iglesia Necesitada, Monseñor Matthew Kukah hace un llamamiento a las instituciones y a la comunidad internacional para que pongan en juego la voluntad política de detener la violencia y las tensiones.

Tiziana Campisi - Vatican News

"Nuestro gobierno está completamente abrumado. La situación está empeorando y el número de muertes es enorme. En cuanto a la comunidad internacional, hay mucha hipocresía y poca voluntad. Claramente, si habrá voluntad política todo esto llegará a su fin": así es como Monseñor Matthew Kukah, Obispo de Sokoto, describe la situación en Nigeria en una conversación con Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El informe británico

El prelado sostiene que "el gobierno nigeriano es responsable de la degeneración del conflicto en curso y que la comunidad internacional debe contribuir al restablecimiento del orden público en el país". En las últimas semanas han aumentado los ataques en el noroeste, incluido el distrito de Sabon Birni en la provincia de Sokoto, y más de 70 personas han sido masacradas. El lunes pasado, en la Cámara de los Comunes británica, se presentó el informe "Nigeria: ¿Genocidio en curso?", que examina las causas del conflicto y describe la respuesta de las autoridades nigerianas, dando también indicaciones sobre la ayuda humanitaria, la seguridad y la construcción de la paz. El estudio también se centra en el papel de la comunidad internacional. Según Monseñor Kukah, esta última puede desempeñar un papel decisivo en el bloqueo del suministro de armas a los grupos militantes, entre otras cosas también porque los servicios de seguridad nigerianos están actualmente bajo demasiada presión para hacer frente a la crisis.

Restaurar la legalidad

"Las fuerzas armadas dicen que los responsables de la violencia han sido eliminados, pero no hay pruebas de que esto haya sucedido", añade el prelado. “Continúan a decirnos que son eliminados en los bosques. El gobierno debe necesariamente liderar la batalla en los bosques, pero no es en absoluto seguro que lo haga". El obispo de Sokoto subraya que el restablecimiento de la legalidad tiene una importancia crucial, pero que, para comprender las raíces del conflicto, es necesario considerar el odio y la discriminación religiosa. Monseñor Kukah explica que muchos musulmanes nigerianos "insisten en que no debe haber distinción entre Estado y religión" y que esto ha permitido que Boko Haram y otros grupos impongan su influencia en el plano moral. El prelado evidencia que en el país los cargos de poder son desempeñado en su mayoría por musulmanes y define el Estado como una estructura débil y corrupta, incapaz de actuar.

19 junio 2020, 16:00