Buscar

Vatican News
Pilgrims return to Fatima sanctuary Peregrinos regresa al santuario de Fátima  (ANSA)

Obispo de Fátima: la reanudación de las misas. Nuevo impulso a la fe

Alegría y esperanza: estos son los sentimientos expresados por el Cardenal António Augusto dos Santos Marto, Obispo de Leiria-Fátima, en Portugal, en el momento en que en el país, reinician las celebraciones litúrgicas con la participación del pueblo, después de la suspensión debido a la pandemia de coronavirus.

Isabella Piro-Ciudad del Vaticano

En un mensaje a los fieles, el cardenal subraya que este momento ha sido "largamente esperado" y que la coincidencia de la reanudación de las misas con la solemnidad de Pentecostés, prevista para hoy, 31 de mayo, es "significativa". Así como el Señor Resucitado envió el Espíritu Santo a los discípulos para que pudieran comunicar la Buena Nueva a todos -escribe el cardenal Marto-, así debemos hacerlo nosotros: con el soplo del Espíritu Santo, de hecho, podemos sentir una vez más el impulso de la fe y de la vida cristiana personal, familiar y comunitaria, saboreando la alegría del reencuentro, unidos en el amor de Cristo.

Del Obispo de Leiria-Fátima viene también la acción de gracias a todas las personas por "los esfuerzos, sacrificios y testimonios de fe ofrecidos en tiempo de cuarentena y suspensión de las misas públicas". "Sé que esto ha costado mucho", dice, "pero también sé que ha habido quienes han crecido en la fe utilizando los recursos que ofrecen los medios digitales y que muchas familias han redescubierto la gracia de ser 'iglesias domésticas'". La esperanza del cardenal, entonces, es que esta vida cristiana "experimentada y aumentada, se mantendrá y desarrollará ahora con mayor apoyo y comunión por parte de toda la comunidad cristiana".

"Vayamos a la iglesia con confianza y sin miedo", exhorta el cardenal, "aunque con las precauciones necesarias para protegernos mutuamente". "Si algo hemos aprendido de esta dolorosa experiencia – escribe- es que todos necesitamos que todos se protejan y cuiden de nosotros mismos. Y esto también se aplica a las comunidades cristianas, no sólo para la salud, sino también para cuidar de los más pobres y débiles y para crecer juntos como una familia cristiana llamada a vivir y dar testimonio de la alegría del Evangelio".

El cardenal agradece también a todos los trabajadores de la salud, a las autoridades, a las fuerzas de seguridad "por la generosidad y la fuerza de espíritu" con que actuaron, así como a "las muchas otras personas que sirvieron heroicamente a sus vecinos con su trabajo y su cuidado". Finalmente, se eleva una oración por todos los muertos y sus familias, junto con la intercesión de Nuestra Señora de Fátima, para "apoyar e inspirar esta nueva fase de nuestro viaje humano y cristiano".

31 mayo 2020, 10:54