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Vatican News

El pueblo de Dios con su pastor el Papa Francisco

Miles de personas han enviado mensajes y fotos para agradecer al Papa por el acompañamiento durante estos meses difíciles de cuarentena y por haber permitido a todos participar en la Misa diaria celebrada en la capilla de la Casa Santa Marta.

Massimiliano Menichetti – Ciudad del Vaticano

"Gracias por traer a Cristo a todos los hogares", "Gracias por habernos ayudado y sostenido", "Gracias por el mensaje de esperanza", "Gracias por la comunión espiritual", "Oremos por el fin de la pandemia, por todos, por Usted", "Gracias por la Misa en la Casa Santa Marta todos los días, nos ha hecho sentir bien", "Gracias por no habernos dejado solos", "No tenía fe y ahora lloro ante el Crucifijo". Llegan de los cinco continentes: mensajes personales, mensajes de gratitud, oraciones, fotos e incluso videos. Imágenes y palabras que narran al Papa Francisco lo que sucedía en todas partes del mundo mientras elevaba el Santísimo Sacramento para bendecir, implorando la intercesión del Señor para derrotar la pandemia.

La esperanza y la salvación en la concreción del Evangelio

Todo inició el lunes 9 de marzo. El Papa Francisco reza por “los enfermos afectados por el coronavirus, por los médicos, las enfermeras, los voluntarios que tanto ayudan, los familiares, los ancianos que están en los asilos, los presos que están encerrados”. Durante setenta días, mientras el virus se propaga y obliga a muchos países a suspender las celebraciones con la presencia de los fieles, a prohibir los retiros y las peregrinaciones, el Papa trae la esperanza y la salvación en la concreción del Evangelio, de la Palabra de Dios. Esa mañana en Santa Marta es una Misa sobria, con el Obispo de Roma que reflexiona breve y sencillamente sobre las Lecturas del día, ayudando a todos a identificarse con lo que se narra y se atestigua. Hay espacios para la oración silenciosa. Hay unos minutos de adoración eucarística al final de la celebración.

El mundo en conexión con la Capilla del Espíritu Santo

Millones de personas se han reunido, cada día, en oración: la latitud y el horario no han sido un problema: la radio, la televisión, internet, las redes sociales se convirtieron en puertas y puentes hacia la pequeña capilla del Vaticano. Comunidades enteras, familias, trabajadores, niños, adultos, religiosos y religiosas, “los madrugadores”, ha seguido la Misa, han escuchado la Palabra, han rezado y han redescubierto la comunión espiritual mientras esperaban poder alimentarse de nuevo del Cuerpo de Cristo. La celebración matutina del Papa Francisco también se ha convertido en una cita para aquellos que asistían poco a la Iglesia o no la frecuentaban para nada. Muchos no creyentes también quisieron sintonizar y seguir las homilías del Sucesor de Pedro en este tiempo de cuarentena.

La oración del Papa en estos tiempos difíciles

Un número incalculable, pero ciertamente muy elevado, de fieles en el mundo enfrentó la pandemia en compañía del Papa que ha exhortado  muchas veces a no olvidar "a los más necesitados, a los niños hambrientos y a los que huyen de las guerras". El Papa Francisco rezó por los gobernantes que "deben decidir" y por los científicos que buscan soluciones en estos tiempos difíciles. Siempre agradeció a todos los que ayudan, especialmente a los más débiles e indefensos como los ancianos y los discapacitados, en "estos días de tanto sufrimiento" y "temor".

La numerosas intensiones de las Misas del Papa

El Pontífice ha rezado por los religiosos y religiosas que "dan sus vidas", permaneciendo cerca de aquellos que están en el dolor y la prueba. Ha rezado por todas las víctimas de la pandemia y sus familias. Recordó muchas categorías de trabajadores, desde médicos a enfermeras, desde farmacéuticos a maestros, desde los encargados de la limpieza pública y los voluntarios, hasta los encargados del entierro de muchos muertos. Ha rezado también por las personas que perdieron sus trabajos y por las mujeres embarazadas y por sus preocupaciones; por los artistas, por los estudiantes, por los maestros, por los que piensan en la post-pandemia y en cómo resolver los problemas que nos esperan.

Volver a la familiaridad comunitaria con el Señor

Este lunes 18 de mayo han concluido las transmisiones en vivo. El Papa Francisco espera "que el pueblo de Dios pueda volver a la familiaridad comunitaria con el Señor en los sacramentos, participando en la liturgia dominical, y reanudando, también en las iglesias, la frecuencia diaria al Señor y su Palabra".

20 mayo 2020, 12:02