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Monseñor Ulloa sobrevoló la Arquidiócesis de Panamá para bendecir a los fieles

Monseñor Ulloa sobrevoló sobre la Arquidiócesis de Panamá en helicóptero para bendecir a los fieles

Fue una bendición llegada  de veras desde el cielo la que impartió ayer, Domingo de Ramos, Monseñor Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo de Panamá: el prelado, de hecho, sobrevoló el territorio diocesano en helicóptero, acompañado por los militares, bendiciendo a los fieles desde arriba con el Santísimo Sacramento. Un gesto que muy sentido en un momento en que las misas con la participación física de los fieles se suspenden debido a las normas de seguridad sanitaria para evitar la propagación del "coronavirus". La ceremonia comenzó en el hangar de la base aérea local, donde el prelado se detuvo unos minutos en oración, arrodillándose ante el Santísimo Sacramento y ante una estatua de Santa María la Antigua, Patrona de Panamá. Luego, usando la máscara quirúrgica, como lo requiere el reglamento anti-contagio, el prelado llevó la custodia en procesión al helicóptero, seguido por dos soldados con la estatua mariana. El helicóptero se levantó entonces en vuelo y, permaneciendo a baja altura como signo de proximidad a la población, voló sobre el territorio y luego regresó al hangar de salida.

No cerremos la puerta a Jesús

"En este Domingo de Ramos, abramos nuestros corazones, no le cerremos la puerta a Jesús - dijo Monseñor Ulloa antes de volar -; preparémonos para recibir esta bendición especial que vendrá del cielo dentro de nuestros hogares". El Arzobispo de Panamá exhortó entonces a todos los panameños a asumir "la propia responsabilidad" en la lucha contra la pandemia, quedándose en casa por su propio bien, por el bien de los demás y por el de todo el país. El prelado también dio las gracias a todos los periodistas que, en este período histórico, están llevando a cabo "una gran misión”, la de informar y actualizar a la población sobre la evolución de la pandemia y las medidas necesarias para hacerle frente. El arzobispo expresó la misma gratitud a los militares, por "todo el esfuerzo" que hacen "día tras día, yendo a las calles para velar por la seguridad de los ciudadanos en todo el país".

Descubrir la presencia de Cristo 

"Que esta Semana Santa -añadió Monseñor Ulloa- nos haga reflexionar sobre el descubrimiento de la presencia de Cristo en los enfermos, en el personal sanitario, en los departamentos militares y policiales que arriesgan sus vidas cada día contra el coronavirus". Por último, el prelado anunció que el próximo domingo, 12 de abril, en la Solemnidad de la Pascua, recorrerá en coche las calles de la diócesis, llevando el Santísimo Sacramento en procesión para bendecir los hospitales y las periferias.

Es el momento de abrazar la Cruz

También ayer, antes de sobrevolar a los fieles en helicóptero, el arzobispo de Panamá presidió la misa del Domingo de Ramos en el Seminario Mayor de San José. La celebración fue filmada por las cámaras para permitir a los fieles seguirla desde casa, en comunión espiritual. "Este es el momento de abrazar la Cruz y hacer nuestro el misterio de la redención humana que pasa a través de ella", dijo el prelado en su homilía. "El Señor quiere entrar en nuestros corazones y en nuestras familias, para Él no hay barreras, y esta es la Buena Noticia que celebramos hoy –subrayó. Él quiere entrar en nuestro hogar, en nuestro barrio, en nuestra comunidad, en nuestro Panamá, con humildad y sencillez, para que, personalmente y como familia, nos llenemos de alegría y de luz. El Arzobispo animó entonces a los fieles a no tener miedo de llorar por sus hermanos que murieron a causa de la pandemia, "porque cuando contemplamos el dolor y el sufrimiento de Jesucristo podemos experimentar que nadie nos amó como Él lo hizo".

Mirar a los verdaderos héroes

El pensamiento del prelado se dirigió después a los jóvenes porque el Domingo de Ramos se celebra la Jornada Mundial de la Juventud a nivel diocesano: "Miren a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días -dijo monseñor Ulloa dirigiéndose a los jóvenes conectados a través de los medios de comunicación- ; no son los que tienen fama, dinero y éxito, sino los que se ponen al servicio de los demás, donándose a sí mismos". De ahí el fuerte llamamiento: "Jóvenes, siéntanse llamados  y no tengan miedo de gastar sus vidas por Dios y por los demás. En realidad, al hacerlo, ganarán la vida misma, porque ella es un regalo que se recibe donándose a sí mismos. La mayor alegría, de hecho, es amar incondicionalmente, como hizo Jesús en la Cruz, por nosotros". Finalmente, el arzobispo de Panamá invitó a rezar por todos los enfermos y necesitados.

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06 abril 2020, 16:26