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2020.04.06 Managua 2020.04.06 Managua 

Domingo de Ramos en Centro América

Por primera vez en la historia de la cristiandad las celebraciones de Semana Santa, en la mayoría de los países se están celebrando con los templos vacíos. Desde el Domingo de Ramos, estas celebraciones se trasladan a las casas, frente a las pantallas de televisores o computadoras.

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Actualizada martes 0704 a las 11.00

Este domingo se celebraba la XXXV Jornada Mundial de la juventud a nivel diocesano, los jóvenes panameños tenían que haber entregado la Cruz peregrina de la Jornada Mundial de la Juventud a los jóvenes portugueses. Por este tiempo de emergencia sanitaria, el Papa anunció ayer en los saludos después del rezo mariano, que se posterga esta entrega, al 22 de noviembre, Domingo de Cristo Rey.

Al respecto, el arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa, recordó a los jóvenes panameños las palabras que les dirigió el Papa ayer: “A los jóvenes en particular en esta jornada que desde hace más de 35 años está dedicada a ustedes, miren a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días; no son los que tienen fama, dinero y éxito, sino aquellos que se dan a sí mismo para servir a los demás”. “Joven siéntete llamado a jugarte la vida, no tengas miedo, de gastarla por Dios y por los demás; la ganarás porque la vida es un don que se recibe entregándose”, expresó monseñor Ulloa.

Un Domingo de Ramos distinto, más que virtual, Domingo de Ramos espiritual, porque aconteció dentro de la familia, en casa, en la Iglesia doméstica, dijo el prelado, y, a veces, en soledad, con el esfuerzo de la meditación. 

Domingo de Ramos. Entrada triunfal de Jesús a Jerusalén

El arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa, en su homilía desde el Seminario Mayor San José, dijo que en este día de Ramos recordamos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, que viene para entregar la vida por nosotros. “Es triunfal porque Jesús es aclamado como rey, pero no entra en una carroza, sino montado en un burrito, con humildad y sencillez, porque la forma de reinar del Hijo de Dios es desde el amor y el servicio. Este Jesús que entra a Jerusalén en este fin de semana quiere entrar también al corazón de ustedes con humildad y sencillez, para llenarlo de luz y alegría”.  El arzobispo dijo que Jesús “quiere entrar a nuestro hogar, a nuestro barrio, a nuestra comunidad, a nuestro Panamá, y que lo aclamemos con nuestros ramos ya no de una forma física, sino como un signo que me permita decirle: Tú eres Señor de la Vida entra a nuestra familia”. 

Y el Cardenal Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, en su homilía, dijo que la piedad popular del país, siempre ha vivido el inicio de la Semana Santa con mucha alegría. Hemos estado acostumbrados, dijo, desde nuestras parroquias, a preparar con solemnidad cada una de las celebraciones y de manera especial este domingo en que iniciamos la Semana Santa, nuestra piedad popular vivía con entusiasmo, con gozo la entrada triunfal de Jesús, en la ciudad de Jerusalén. "Nuestras procesiones recordaban ese momento pero hoy, nuestras calles están vacías, nuestros fieles unidos, están en sus hogares, aquellos niños y jóvenes que acompañaban esta procesión, hoy quizás recordarán la de los otros años. El gozo y la alegría de portar las palmas benditas. Los cantos y el seguir a Jesús, la imagen de Jesús en un burrito, recordando su entrada triunfal en la ciudad de Jerusalén". Hoy sólo lo recordamos, dijo por último pero lo estamos viviendo espiritualmente en la intimidad de nuestros hogares allí estamos experimentando esa presencia de Cristo que entra triunfante a la ciudad de Jerusalén. La Jerusalén de nuestros hogares. Jesús hoy también llega a esa ciudad, a esa iglesia doméstica, a nuestras familias. Hoy también, como otros años, podemos gritar ¡Hossana! Bendito el que viene en el nombre del Señor, darle la bienvenida al Señor a nuestros hogares, dijo el purpurado.

Desde El Salvador, el arzobispo de San Salvador, Mons. José Luis Escobar Alas dijo que mientras celebramos el inicio de la Semana Santa, que cada salvadoreño tenga presente a todas las personas que está sufriendo la pandemia, los que han muerto, los enfermos y a todos por estar bajo esta amenaza, tan grave.  La Celebración del Domingo de Ramos, es muy especial, señaló, la Iglesia se viste con el color rojo para simbolizar la preciosísima Sangre del Señor que nos salva, también significa el amor de Cristo que se simboliza con el rojo y significa el Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo, que nos da el Señor con su muerte y su Resurrección.  Todo su sufrimiento, su Pasión no es en balde, es sumamente fecunda, es para obtenernos la vida, la gracia, la salvación."Con su muerte se cumplen las profecías. Ahora estamos viviendo un tiempo muy particular, un periodo de prueba". Por tanto, solicitó que cada uno haga el cumplimiento exacto de la voluntad del Padre, en una actitud humilde y obediente como las virtudes de Jesús: la humildad, la obediencia y la caridad. Entonces, dijo, vamos a ver la gloria de Dios."Serle fiel al Señor es la mejor procesión de Palmas que se puede hacer. Caminar con el Señor, sin miedo, sino más bien confianza en él. Su amor es infinito, sólo quiere que le correspondamos a su amor". 

La Semana Santa en tiempos del Covid19

El presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, Mons. Rafael Valdivieso, a través de un video mensaje expresó, que ante la crisis que vive el país y el mundo,  esta experiencia tan difícil y tan dolorosa nos llena de angustia y de temor pero que ‘en medio de todo no hay que perder la calma’, sino que tener la certeza de que todo va pasará.

También Mons. Ulloa dijo que en este Domingo de Ramos,  abramos nuestro corazón, no le cerremos la puerta a Jesús. Él quiere habitar en ti, si así lo quieres. Solo basta un corazón arrepentido y se alegrará con tu regreso, como lo hizo el Padre con el hijo pródigo”, expresó el Arzobispo monseñor José Domingo Ulloa, en su mensaje desde el hangar de la base de la Aeronaval, antes de realizar la bendición en helicóptero desde el cielo, con el Santísimo Sacramento, este Domingo de Ramos. El Arzobispo de panamá, dijo, los científicos del mundo están haciendo un trabajo incansable, nos tenemos que sentir orgullosos de ellos, pero junto con la ciencia, los hombres de fe, dijo,  sabemos que el Señor también nos acompaña. Pidió, “especialmente para que cada panameño pueda asumir su gota de responsabilidad y solo hay una forma de vencer esta pandemia, es que cada uno de nosotros nos convirtamos en un muro infranqueable, y que por eso hemos de quedarnos en casa, por los míos, por los tuyos y por Panamá", dijo.  

Cardenal Rodríguez Maradiaga: "Sálvanos, salva Honduras"

“Señor Jesús sálvanos, salva a Honduras, lo necesitamos más que nunca”.  Este es el grito que clama el Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, en la Misa del Domingo de Ramos en la Basílilca menor de la Virgen de Suyapa, patrona del país. Una misa celebrada sin fieles, por el toque de queda, estipulado por el gobierno como medida restrictiva para combatir el Covid19.   El purpurado, ha subrayado los tantos gestos de solidaridad hacia los más necesitados en estos tiempos de pandemia, sin embargo,  debemos pedir también al Señor que acabe también con otros virus: el del egoísmo, la violencia y la ambición de poder. A través del medio de comunicación de la Arquidiócesis, Suyapa Medios, el cardenal dijo que en estos momentos, el Señor viene hacia nosotros, “a los enfermos, a los que padecen por el coronavirus, a los que se encuentran en los hospitales y en las Unidades de Cuidados Intensivos, a los que han perdido a un familiar querido sin poder despedirse, a los que ya han pasado al otro lado de tu amor. Hoy con fe, le decimos, Señor ven a nuestra Honduras, líbranos de todo mal”.

Hizo un importante llamado para seguir siendo solidarios, especialmente con aquellos que están padeciendo esta pandemia. “En estos días, hemos vistos gestos tan bellos de solidaridad, de preocupación por el más necesitado, la solidaridad de Jesús Sacramentado y de Santa María de Suyapa que bendijo todas las diócesis del país desde el cielo, pero  también señaló que "lastimosamente algunas familias, niegan la entrada de sus parientes que les toca laborar en estos días, por temor al contagio de la pandemia, advirtió que “es un gesto contra Cristo, es un gesto anti Semana Santa; Señor, perdónales, porque si saben lo que hacen, están negando el amor, la compasión, la misericordia. Como pueden pretender que Dios les libre de un contagio si están contagiados de odio, de rechazo del prójimo”.

El Cardenal recordó otro mal que aflige al país: las extorsiones que tanto aquejan a Honduras, uno de los más empobrecidos de la región, al respecto recordó que “aquellos que piensan que se han enriquecido con la extorsión, miren las monedas de Judas tiradas allí en el piso, ese dinero mal habido no les servirá para nada”. Sobre la violencia que azota el país, el purpurado expreso:  “En una Honduras ensangrentada por la violencia, ese es el peor virus y es el que deberíamos de erradicar todos, empezando por aquellos que creen que tienen el derecho de quitarle la vida a otras personas, conviértanse, arrepiéntanse, pidan perdón por el mal hecho, porque será muy triste que el día que tengan que dar cuenta al Señor y les diga, la sangre de tu hermano clama al cielo como le pasó a Caín que había matado a su hermano Abel” dijo y pidió con fuerza:  “en nombre de Sangre de Cristo derramada en la cruz, les pido, arrepiéntanse, pidan perdón a Dios que también les puede perdonar y les quiere perdonar, si ustedes se arrepienten y prometen nunca más, volver a asesinar a nadie”. Para concluir su mensaje, invitó a todos a orar para que se acaben todos estos males, “Señor, que tu sangre preciosa convierta el odio en amor, convierta todos los malos sentimientos de los corazones en un deseo de paz, de reconciliación y de justicia. Bendito el que viene en el nombre del Señor, Hosanna. Que hoy podamos abrir de las puertas de nuestro corazón, tu que vienes a nosotros con tu paz y ofreciéndonos esperanza”, dijo.

El Cardenal Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, dijo que en este tiempo muchos hemos podido experimentar un abandono y nos hemos preguntado, ¿Dónde está el señor? "El Señor siempre está presente a nuestro lado, hoy está a nuestro lado en tantos hombres y mujeres, anónimos, sin mucha fama, sus nombres no son conocidos, no aparecen en los diarios, o imágenes de la televisión, allí esta Jesús, en ellos, en los enfermeros, en los médicos, que están allí consolando, en los sacerdotes, desde sus parroquias y hospitales. Allí está Jesús también, presente en ellos, dándoles consuelo. Nuestra oración silenciosa será decirle al Señor, ven a nuestro hogar. Como los discípulos de Emaús, podemos decir: Señor quédate con nosotros". El purpurado dijo que estamos viviendo esta experiencia en muchos lugares, en "soledad" y nos sentirnos totalmente impotentes, incluso las naciones más poderosas, afirmó, se sienten impotentes. "Por mucho poder económico, armas, mucho conocimiento científico, sin embargo, hemos escuchado en muchos que dicen que no tienen la solución y ven cómo sus conciudadanos están perdiendo la  vida. Niños, jóvenes, ancianos, porque esta pandemia no respeta edad, en estos  momentos, se ha podido ver la fragilidad del hombre ante una fuerza avasalladora de este virus", dijo por último. 

Desde Guatemala, Mons. Mario Fiandri, Vicario Apostólico del Petén, enfatizó que aunque la semana Santa se celebra desde las casas, "a puertas cerradas, pero nadie le puede cerrar las puertas a Cristo. Cristo está con cada uno que tiene fe, que confía en él y que tiene esperanza. Es una semana Santa distinta, pero igual si tenemos fe, si creemos en Jesús y ponemos el corazón. Desde nuestras casas, esta manera de vivir la semana Santa puede ayudar a entrar en nosotros mismos. A fortalecer mi fe, a renovar mi esperanza en el Señor". El prelado invió a los guatemaltecos a hacer de cada casa un templo, desde sus casas celebren, afirmó, que cada casa seaun templo para adorar y amar al Señor. Para sentirnos en comunión con Dios y entre nosotros. "Que los padres, los esposos sean los sacerdotes del templo, orando y adorando a Cristo. Hagamos procesión en nuestro corazón y en nuestra familia. Oremos en manera especial por todos los enfermos del coronavirus, por los que han muerto y los que están asistiendo a las víctimas del covid19", pidió el prelado. 

 

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06 abril 2020, 12:17