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Religiosas de Zambia celebran la Jornada Mundial de la Vida Consagrada Religiosas de Zambia celebran la Jornada Mundial de la Vida Consagrada  

Los obispos de Zambia elogian a los consagrados del país

El obispo de la diócesis de Mansa, Patrick Chisanga, OFM, quien es también director de la vida consagrada de la Conferencia de Obispos Católicos de Zambia (ZCCB), ha elogiado a las personas consagradas del país africano por su presencia pastoral en las diversas diócesis.

Paul Samasumo y Gustav Kpeyibor - Ciudad del Vaticano

En un mensaje en nombre de todos los obispos zambianos, Monseñor Chisanga dijo que la celebración anual del Día Mundial de la Vida Consagrada era también una ocasión para la introspección y el compromiso con los valores de la vida consagrada.

Cada año, la Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada en el día de la Fiesta de la Presentación del Señor.

La sincera gratitud de la Iglesia de Zambia a las personas consagradas

Dirigiéndose a los y las consagradas, el Obispo Mansa dijo que “la Iglesia en Zambia reconoce, con profunda gratitud, su presencia y actividades apostólicas en todas las diócesis. A través de su presencia y ministerio en las instalaciones de salud, escuelas, centros de nutrición, así como en otros programas de desarrollo humano integral, nuestro Señor Jesucristo garantiza su presencia viva y continua entre su pueblo, especialmente entre los marginados de la sociedad. Que puedan hacer crecer aún más la llama de la pasión por Cristo y el espíritu de testimonio por el que se promueve y defiende la dignidad de cada persona humana”.

Las personas consagradas como la luz que no se oscurece del mundo

El Obispo dice que las personas consagradas deben continuar llevando a cabo su apostolado diario, sea cual sea, con el amor y la alegría del Evangelio. También insta a la auto-reflexión por parte de la persona consagrada.

“Los invito a tomar esta celebración anual como la ocasión oportuna para la introspección y el compromiso con los valores de vuestra consagración (...), sobre todo, que la oración y la meditación comunitaria y personal diaria de la Palabra de Dios sea el trampolín que los impulse a vuestra vida y actividades cotidianas”, dijo el Obispo Chisanga.

Una vida de testimonio desinteresado

Instituida por el Papa San Juan Pablo II en 1997, la Jornada Mundial de la Vida Consagrada celebra el testimonio desinteresado del servicio de las personas consagradas en la vida de la Iglesia. Los hombres y mujeres consagrados viven su vocación única mediante la profesión de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia en congregaciones religiosas, institutos seculares o votos privados.

Las personas consagradas llamadas a ser luz del mundo

La Jornada Mundial de la Vida Consagrada se celebra el mismo día que la Fiesta de la Presentación del Señor, quien es la luz del mundo. Esto se hace de una manera simbólica porque las personas consagradas son llamadas a ser la luz del mundo a través del encendido simbólico de velas durante la liturgia del día. Siendo luz, las personas consagradas llegan a aquellos que están en las periferias de la sociedad, donde otros encuentran normalmente difícil de alcanzar.

La Sagrada Familia en diálogo con Simeón y Ana

En la lectura del Evangelio del día, uno se encuentra con la Sagrada Familia en una conversación única con Simeón y Anna.

Todo el episodio representa la convergencia de la humanidad en torno a la luz de la salvación: el recién nacido en el niño Jesús, el joven en María y José, y el viejo en Simeón y Ana. El punto de convergencia es la propia morada de Dios: El Templo. Este es el punto desde el cual todos salen y todos regresan. En la presencia de Cristo, Luz del mundo, cada persona encuentra satisfacción, serenidad y aceptación.

Vita Consecrata

En Vita Consecrata, la Exhortación Apostólica Postsinodal de 1996, San Juan Pablo II escribió sobre las diferentes formas de vida consagrada como “las muchas ramas que hunden sus raíces en el Evangelio y dan frutos abundantes en cada estación de la vida de la Iglesia”. Estas diversas formas incluyen la Vida Monástica, las Órdenes de Vírgenes, Ermitaños e Institutos completamente dedicados a la contemplación, la Vida Religiosa Apostólica, los Institutos Seculares, las Sociedades de Vida Apostólica y las nuevas formas o renovadas de la vida consagrada. Cada tipo está descrito en el Catecismo de la Iglesia Católica.

04 febrero 2020, 15:17