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Obispos de Ecuador presentan protocolo para la prevención del abuso y acoso

Un protocolo con el cual la Iglesia reafirma su postura de “cero tolerancias a los casos de abuso y acoso sexual”. Así lo subrayó el presidente de la Conferencia Episcopal de Ecuador, monseñor Eugenio Arellano, Obispo Vicario Apostólico de Esmeraldas, en la presentación del documento.

Alina Tufani - Ciudad del Vaticano

La Conferencia episcopal ecuatoriana pone a disposición de la sociedad ecuatoriana no sólo un protocolo de prevención de abusos dentro de la iglesia sino también una guía útil para todos aquellas persones vinculadas a la educación y trabajo social con niños y adolescentes. "Consciente de la vulnerabilidad de la persona humana y con el fin de promover la protección de la dignidad de niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos vulnerables, el episcopado ecuatoriano - se lee en un comunicado - presenta a las diócesis, parroquias, seminarios, comunidades religiosas, instituciones educativas y comunidad en general, el Protocolo para la Prevención del Abuso y Acoso Sexual a niños, adolescentes y personas vulnerables.

Cero tolerancias al abuso y acoso sexual

Un protocolo con el cual la Iglesia reafirma su postura de “cero tolerancias a los casos de abuso y acoso sexual”. Así lo subraya el presidente de la Conferencia Episcopal de Ecuador, monseñor Eugenio Arellano, Obispo Vicario Apostólico de Esmeraldas, en la presentación del documento. En el mismo, el prelado ratifica también el compromiso de la Iglesia en llevar adelante una necesaria actitud pastoral de acompañamiento a las víctimas, sus familiares y entorno.

 

“Es nuestra intención – afirma monseñor Arellano -que este instrumento sea una herramienta de ayuda eficaz en la prevención y la actuación oportuna que corresponda en los casos de abuso y acoso que nos toque abordar". Y agregó que se trata de un documento técnico que debe ser alimentado con una actitud pastoral. "No se trata de poner trabas a nuestra tarea diaria - advierte - sino más bien de potenciarla y nutrirla, pero con la firme convicción de que es tarea de todos nosotros erradicar de nuestro territorio cualquier sombra de violencia”.

Presentado el Protocolo de prevención

El documento, según explica la nota de prensa del episcopado, se elaboró tomando en cuenta otros instrumentos previamente desarrollados por algunas instituciones religiosas y civiles y es producto de la reflexión de un amplio grupo de trabajo guiado por la Conferencia episcopal con el apoyo de la Nunciatura apostólica y de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, junto a otros entes y especialistas eclesiásticos y civiles.

En una entrevista publicada en la página web del episcopado, el padre Carlos Man-Ging, Decano de la Facultad Eclesiástica de Ciencias Filosófico-Teológicas, destaca que una de las ventajas del protocolo es que no es muy extenso y recoge la normativa de la legislación ecuatoriana. “El protocolo no está aislado del marco jurídico institucional ecuatoriano – afirma –porque fue hecho respetando un perfecto engranaje entre lo que la ley civil establece quedando también amparada la ley canónica eclesiástica”. El padre Man- Ging considera que una segunda particularidad es que el documento presenta todo lo referente a los signos de alerta y prevención, los mecanismos de protección de las posibles víctimas y cómo actuar respetando la legislación ecuatoriana y las directrices de la conferencia episcopal.

Defender la dignidad de niños y jóvenes

“El protocolo – agrega el sacerdote - es un importante paso de la conferencia episcopal, es un compromiso que va más allá de la misa dominical, es un mensaje de defensa de la dignidad de nuestros niños y jóvenes, es una reflexión sobre nuestra visión de la persona, del respeto a su dignidad, que debe pasar por la concientización de que el abuso es un flagelo que deja huellas muy duras en las personas y, en algunos casos, les limita su desarrollo humano integral”. De ahí la invitación a las autoridades eclesiásticas, civiles y a la comunidad en general a comprometerse con la lucha contra el abuso y acoso sexual de los grupos más vulnerables en los distintos ámbitos de la sociedad y lograr el anhelado respeto a la dignidad humana.

14 febrero 2020, 15:40