Buscar

Vatican News

El sacrificio de Akash Bashir: ejemplo luminoso para el mundo

Akash Bashir, un joven que dio su vida por salvar a su Iglesia de un atentado. A casi cinco años del atentado en Youhannabad, Paquistán la memoria del joven sigue presente, y comienza a iluminar a muchos en el mundo entero.

Ciudad del Vaticano

Han pasado casi cinco años después del sacrificio de Akash Bashir, joven de tan solo veinte años, ex alumno de la escuela "Don Bosco" en Lahore quien,  el 15 de marzo de 2015, se sacrificó totalmente, con alma y cuerpo, para evitar que un terrorista suicida causara una masacre en la iglesia de San Juan en el barrio cristiano de Youhannabad, Paquistán.

Hoy los salesianos y la Arquidiócesis de Lahore han comenzado a recopilar testimonios en vista de la posible apertura de la causa del martirio. Hasta ahora, más de 20 personas de su parroquia en Lahore, cristianos y musulmanes, han respondido al cuestionario, que consta de 16 preguntas.

Un valiente acto de Amor

En enero del 2017 el padre Francis Gulzar, párroco de la comunidad de Youhannabad, dirigió una carta al arzobispo Mons. Francis Shaw, OFM, pidiendo la apertura de la causa del martirio del joven. En aquella carta se lee: “Akash tenía un amor grande por su Iglesia y con la fuerza del Espíritu Santo no pensó en salvar su propia vida. Akash murió en ese momento, pero salvó a muchos fieles con ese valiente acto de amor”.

Un ejemplo luminoso para todos

"El ejemplo luminoso de Akash Bashir continúa extendiéndose por todo el mundo - informa la agencia salesiana Ans -. En los últimos meses, varios equipos de televisión católicos de Polonia, Corea del Sur, España e Italia visitaron Lahore y entrevistaron a testigos y a su familia.  Además, la Fundación de derecho Pontificio "Ayudando a la Iglesia Necesitada" ha seleccionado su figura para la campaña Cuaresma 2020, como uno de los seis símbolos significativos y representativos en todo el mundo de la Iglesia perseguida ".

Su figura "es apreciada por los fieles de cada credo, y como evidencia de esto podemos señalar que su tumba, en el pequeño cementerio católico de la parroquia de Youhanabbad, fue hecha con el mármol donado por un empresario musulmán. Y como él se sacrificó por los demás, hoy su familia, sus amigos y sus feligreses mantienen viva su memoria.

Testigos del don de Akash

Entre los testimonios recogidos en el cuestionario-entrevista se dejan ver los frutos vinculados al sacrificio del joven Bashir, asegurando que muchas personas comienzan a servir en la Iglesia. “Akash quería convertirse en mártir, sacrificándose a sí mismo. Jesús concedió su deseo”, se lee entre los testimonios.

Otros testimonios nos hablan de su vida espiritual, la cual era buena, siempre rezaba: “Su vida de oración mejoró día a día. Su vida espiritual era fuerte. Le gustaba ir a la iglesia y escuchar la palabra de Dios”.

Un testimonio, relata lo sucedido el día mismo del ataque a la iglesia, y cuenta las últimas palabras del joven al atacante: “Moriré, pero no te dejaré entrar a la iglesia”. El milagro de Bashir es que "nos hizo a todos conscientes de la importancia de la vida y la familia, nos dio una nueva luz de sabiduría. Akash nos precedió y nos mostró el camino hacia la vida eterna”.

La oración por la causa del martirio ha sido compuesta, en la que se recuerda su “fe fuerte, esperanza inquebrantable y celo incansable. Un modelo luminoso para otros jóvenes y personas de otras religiones, en servicio inspirador a otros y ayuda desinteresada”.

05 noviembre 2019, 12:03