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"El tiempo de la creación": unidos para defender la casa común

La celebración ecuménica anual de oración y acción por la creación comienza el 1 de septiembre, Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, y termina el 4 de octubre, fiesta de San Francisco. Miles de personas participan en la celebración y la protección del medio ambiente.

Ciudad del Vaticano

Más de un mes para abrazar ecuménicamente y trabajar para proteger la Creación, amenazada por la obra misma del hombre. Una vez más se celebra el "Tiempo de la Creación". En este período los cristianos del mundo se unen en oración y actúan para cuidar de la casa común.

El tema para 2019 es: "La red de la vida". La pérdida de especies, de hecho, se está acelerando: un informe reciente de las Naciones Unidas estima que el estilo de vida actual amenaza con extinguir un millón de especies.

En el camino de la Laudato Si

En una carta, el Departamento para el Servicio del Desarrollo Humano Integral invita a los obispos católicos a unirse a la iniciativa ecuménica. El documento, que lleva la fecha del 23 de mayo, Día Mundial de la Biodiversidad, fue distribuido con motivo del cuarto aniversario de la Carta Encíclica del Papa Francisco Laudato si', para animar a los pastores a celebrar este tiempo, extendiendo a las comunidades católicas la invitación del Dicasterio Vaticano, al que se han unido el Movimiento Católico Mundial por el Clima y la Red Eclesial Panamazónica (Repam).

Este estímulo cobra aún más importancia con vistas a la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica, del 6 al 27 de octubre, sobre el tema: "Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral".

La voz de la familia humana

Esta celebración comenzó bajo los auspicios de la Iglesia Ortodoxa y desde entonces ha sido recibida por católicos, anglicanos, luteranos, evangélicos y otros miembros de la familia cristiana en todo el mundo. El sitio ecuménico SeasonOfCreation.org ofrece recursos e ideas para que los cristianos se unan a la celebración. Los eventos van desde reuniones de adoración y oración hasta la recolección de basura, pasando por solicitudes de cambio político para limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados.

Presentamos algunas iniciativas: en Quezon City, Filipinas, el Cardenal Luis Antonio Tagle, Arzobispo de Manila, presidirá una misa para plantar árboles traídos de áreas indígenas a la ciudad; en Altamira, voluntarios de la Amazonía brasileña organizarán un proyecto forestal en un asentamiento urbano; en Lukasa, Zambia, la Liga de Mujeres Católicas presentará un debate sobre el medio ambiente en la parroquia de San José Mukasa.

Hay una alternativa a la lógica de la ganancia

"La cuestión ecológica revela que el mundo es uno, que los problemas son globales y comunes. Para hacer frente a los peligros es necesaria, por tanto, una movilización multilateral, una convergencia, una colaboración, una cooperación". Esto es lo que el Patriarca de Constantinopla Bartolomé escribe en su mensaje para el Día de Oración por la Salvaguardia de la Creación. "Es inconcebible -leemos- que la humanidad sea consciente de la gravedad del problema y que siga comportándose como si no lo supiera.

Durante las últimas décadas, el principal modelo de desarrollo económico, en el contexto de la globalización, bajo la bandera del fetichismo de los índices económicos y la maximización de las ganancias, ha exacerbado los problemas ecológicos y sociales, la opinión de que "no hay alternativa" y que no ajustarse al determinismo severo de la economía llevará a situaciones sociales y económicas incontrolables continúa dominando ampliamente. De esta manera, las formas alternativas de desarrollo y la fuerza de la solidaridad y la justicia social son ignoradas y desacreditadas.

Cambiando el rumbo: el futuro es hoy

"Sólo actuando juntos, a la luz de nuestra Iglesia y del Espíritu Santo, podremos avanzar", dijo Tomás Insua, director ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima. "En los últimos meses, violentos incendios han destruido bosques en el Amazonas, las olas de calor han hecho sonar las alarmas en toda Europa, y los glaciares se están derritiendo a un ritmo inimaginable, aumentando el nivel del mar. Todos estos problemas comparten una solución importante: debemos emprender la "conversión ecológica" requerida por San Juan Pablo II, que el Papa Francisco expandió en la Laudato Si.

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30 agosto 2019, 15:53