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Encuentro en Belém: Junto con el Papa, defendemos la Amazonía

La Iglesia de la Amazonía brasileña, encabezada por sus obispos, ha llevado a cabo durante tres días un ejercicio de sinodalidad, de escucha mutua, de interpelación, como actitudes básicas para hacer realidad el deseo del Papa Francisco.

Manuel Cubías - Ciudad del Vaticano

Desde el miércoles 28 hasta el 30 de agosto, en Belém, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y laicas de las Iglesias de la Amazonía, así como representantes de otras Iglesias cristianas, han participado en el estudio del documento de trabajo del Sínodo para la Amazonia, convocado por el Papa Francisco para el próximo mes de octubre.

Un momento crucial de nuestro tiempo

El estudio del Instrumento de Trabajo ha sido el hilo conductor de un encuentro en el que los 120 participantes, en las reuniones plenarias y en pequeños grupos, han ido escudriñando su contenido y aportando nuevas visiones en vista de los trabajos en la asamblea sinodal. Los presentes han mostrado que este es un Sínodo en el que la Iglesia y los pueblos de la Pan Amazonía se sienten implicados, unidos a los hombres y mujeres que, de 6 a 27 de octubre, estarán dentro de la asamblea sinodal buscando nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral.

El cardenal brasileño, Claudio Hummes, planteó: “sentirse interpelados y dispuestos a caminar, eso trae exigencias nuevas, nuevos problemas, pues los nuevos caminos siempre tienen problemas”, pero eso no puede hacer que la Iglesia tenga miedo y llevarla a “dejar de hacer un esfuerzo de caminar hacia lo nuevo, pues no podemos olvidar que Jesucristo es el eternamente nuevo”. En ese caminar juntos, en sinodalidad, es muy importante,  “dejarse iluminar por los otros, por las realidades de los otros países de la Pan Amazonía”, insistiendo una vez más en que “este momento es un kairós, un tiempo de gracia, un momento privilegiado que no podemos perder”. Desde ahí somos desafiados a “aprender a mirar para un futuro que no es muy promisor, donde la Iglesia no puede estar menos presente de lo que debería estar, dejando interpelarse por el Espíritu”, completaba el cardenal.

Conocer, escuchar y valorar las comunidades

Monseñor Mario Antonio da Silva, obispo de Roraima afirmó que es necesario “entrar en contacto con la vida de la selva y de las aguas, y prioritariamente con la vida de las comunidades, repleta de sabiduría y de respuestas a los desafíos de la región”.

Carta para reafirmar compromiso

Al final de la reunión, el viernes 30, se publicó una carta abierta en la que se reafirma el compromiso con la defensa del bioma y se afirma que el Sínodo llega en un momento crucial de la historia. En el texto, los participantes también lamentan que los líderes de la Iglesia, presentes en la Amazonía y preocupados por la evangelización y la promoción humana, sean criminalizados como enemigos de la patria.

La carta recuerda los encuentros de los obispos de la región desde 1972, cuando decidieron "encarnar con sencillez en la realidad de los pueblos". En la reunión de 1990, "los obispos de la Amazonía fueron los primeros en advertir al mundo de un desastre ecológico inminente con consecuencias catastróficas para todo el ecosistema que, indudablemente, van más allá de las fronteras de Brasil y del Continente'".

También destaca la presencia de la Iglesia Católica en la región, preocupada al mismo tiempo por la evangelización y la promoción humana.

"Desde el siglo XVII, la Iglesia Católica está presente en la Amazonía, preocupada al mismo tiempo por la evangelización y la promoción humana. ¡Cuántas escuelas, hospitales, talleres y obras sociales se han construido y mantenido durante siglos en todos los rincones de la Amazonía! Los pueblos y ciudades fueron construidos a partir de las "misiones" de nuestra Iglesia. Cuánta sangre, sudor y lágrimas se derramaron en la defensa de los derechos humanos y de la dignidad, especialmente de los más pobres y excluidos de la sociedad, de los pueblos originarios y del medio ambiente tan amenazados. Lamentamos profundamente que hoy, en lugar de ser apoyados y alentados, nuestros líderes sean criminalizados como enemigos de la Patria".

El texto refuerza la defensa del bioma amazónico, exige medidas a los gobiernos, reafirma el valor de la soberanía nacional sobre la parte brasileña del Pan Amazonas y apoya la preocupación internacional por el "macro-bioma que juega un papel muy importante en la regulación del clima planetario".

"Junto con el Papa Francisco, defendemos inflexiblemente la Amazonía y exigimos medidas urgentes de los gobiernos contra la agresión violenta e irracional contra la naturaleza, la destrucción sin escrúpulos de la selva que mata a la flora y fauna de miles de años con incendios de origen delictivo.

Sínodo

Para los participantes, el Sínodo para la Amazonia, convocado por el Papa Francisco para el próximo mes de octubre, llega a un "momento crucial" de la historia: "Queremos identificar nuevos caminos para la evangelización de los pueblos que habitan la Amazonía. Al mismo tiempo, la Iglesia se compromete a defender esta tierra sagrada que Dios ha creado con su generosidad y que debemos velar y cultivar para las generaciones presentes y futuras.

Después de agradecer a la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) por sus esfuerzos en la preparación del Sínodo, los participantes pidieron oraciones "para que el camino sinodal refleje `las alegrías y esperanzas, las penas y las angustias de los hombres y mujeres de hoy, especialmente de los pobres y de todos los que sufren'.

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31 agosto 2019, 12:06