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Vatican News

Mons. Urbina Ortega expresa su preocupación por la situación en Villavicencio

El corredor vial que une Villavicencio con Bogotá permanece cerrado por derrumbes en la carretera, a causa del desprendimiento de lodo y rocas originados por las fuertes lluvias.

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

Consciente del sombrío panorama que deja el cierre del corredor vial Villavicencio – Bogotá, provocando millonarias pérdidas para la región y el país entero; monseñor Óscar Urbina Ortega, Arzobispo de Villavicencio y Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, hace un llamado al Gobierno Nacional para que se revisen los contratos de estructuración y ejecución de estas obras con el fin de que se corrijan los errores que se pudieron cometer en el pasado, a la vez que pide a la comunidad ser veedora de estos procesos.

Transparencia y rapidez en las obras 

“El Gobierno tiene en sus manos la autoridad para corregir lo que hay que corregir; también quiero invitar a la población a que nos convirtamos en veedores, porque la Constitución nos permite eso: velar por las obras que se están haciendo para que se hagan con transparencia y, en la medida de lo posible, con rapidez, para poder abrir de nuevo la comunicación con el centro del país”, expresa el prelado a través de la página web del Episcopado colombiano.

Resaltando la riqueza que desde la colonia ha tenido los Llanos Orientales con sus grandes paisajes y recursos, Monseñor Urbina Ortega manifiesta su preocupación por la crisis económica que ha sufrido esta región en el sector de la ganadería, la agricultura, el comercio, el transporte, la industria y el turismo. Al referirse a este último, afirma: “Las personas que trabajan en el turismo, que es una industria fuerte en nuestra región y que había tomado impulso luego de la firma de los acuerdos de paz, se han venido al suelo”.

Ayudar a los habitantes del mismo territorio

Igualmente, el Arzobispo se refiere a la fiesta folclórica del joropo que se celebra en estos días en Villavicencio. “Hay algo muy bonito que se hizo en la región: no suspender las fiestas del joropo, porque de todos modos los que estamos viviendo allí, aunque no hagamos grandes aportes, el participar en las cosas que se ofrecen y que podemos consumir, ya es una ayuda para los habitantes del mismo territorio”.

Finalmente, el prelado resalta la necesidad de la ampliación del aeropuerto, indicando que “Villavicencio merece un aeropuerto más grande, porque el que tiene no es suficiente, solo atiende naves de 50 pasajeros y es la capital de medio millón de kilómetros".

Mons. Urbina Ortega
01 julio 2019, 18:45