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Día de la Cruz en numerosos países hispanohablantes

En diversas naciones se celebra el día de la Cruz. Así sucede, por ejemplo en España, y concretamente en Granada, en que se lleva a cabo una de las fiestas con más arraigo popular de Andalucía

Ciudad del Vaticano

El 3 de mayo en varios países se celebra el día de la Cruz. Así sucede, por citar uno en España, y concretamente en Granada, en que se lleva a cabo una de las fiestas con más arraigo popular de Andalucía. Por esta razón las calles, plazas, patios e incluso escaparates de la ciudad se engalanan y se llenan de maravillosos altares en honor a la Santa Cruz.

Esta fiesta, que atrae cada año a miles de visitantes de toda España, tiene orígenes paganos y cristianos. Las primeras celebraciones en Granada del Día de la Cruz datan del siglo XVII. En el año 1625 se hizo una Cruz de alabastro en el barrio de San Lázaro y todos los vecinos de la zona lo celebraron cantando y bailando junto a ella. Después, se continuó con la tradición en los barrios más típicos, como el Albayzín y el Realejo, y los niños empezaron a construir pequeños altares decorados con mantones de Manila, cerámica y objetos de cobre.

Esta fiesta tan difundida asimismo en diversos países de nuestro continente y de modo especial en Centroamérica hace que cada 3 de mayo miles de salvadoreños católicos, por ejemplo, celebren este Día de la Cruz y las comunidades indígenas de El Salvador aseguran que esta arraigada festividad es el punto de partida de la época lluviosa.

De manera que el Día de la Cruz es una celebración religiosa que anuncia la llegada de esta nueva época con el inicio del período de cultivos que son regalados por la tierra. Y consiste en colocar una cruz de palo de jiote en el jardín, patio o terrenos donde se cultiva, se adorna con diversos tipos de papel de muchos colores, especialmente de “china”, en forma de cadenas, cortinas y toallas; además de flores y frutos de la temporada como mangos, “coyolitos”, jocotes y naranjas.

El ritual de “adorar” la Cruz se hace en el lugar donde ha sido colocada y consiste en arrodillarse y persignarse, hacer una pequeña oración y tomar alguno de los frutos que son colocados para este propósito.

Según data la tradición e historias contadas por los mayores, para poder tomar y comerse un fruto, primero hay que venerar la Cruz. La Cruz y los adornos pueden ser adquiridos en los mercados a precios accesibles. Y diferentes entidades y centros educativos celebran esta fecha con varias actividades culturales y religiosas para mantener la tradición heredada de los antepasados.

03 mayo 2019, 14:40