Residentes colectan agua de una tubería subterránea en Caracas Residentes colectan agua de una tubería subterránea en Caracas 

Venezuela. Comunicado Arquidiócesis de Ciudad Bolívar sobre situación país

El Arzobispo y el presbiterio de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar emitieron un comunicado donde expresan su preocupación por la situación que vive el país, así como denuncian los efectos trágicos que conlleva por la constante violación de los derechos humanos que socavan la dignidad de la persona

Ciudad del Vaticano

Gravedad de la crisis

La situación del país es cada vez más caótica. Según datos proporcionados por Caritas Venezuela a una delegación de ACS en este momento en Caracas, desde el jueves 7 de marzo, 23 de los 24 estados del país se ven afectados por la ausencia de electricidad. El apagón ha agravado aún más la terrible crisis económica, política y social que se viene produciendo desde hace meses. Más de 30 millones de venezolanos están experimentando serias dificultades.

Las causas reales que llevaron al apagón aún se desconocen. La versión oficial es que hubo un incendio entre la central hidroeléctrica que abastece al 80% del país con energía y las plantas de distribución. Las consecuencias son enormes. En el 99% del país, además de la electricidad, se han interrumpido el suministro de agua, las comunicaciones y la venta de combustible. El gobierno también ha ordenado el cierre de las escuelas y de todas las actividades comerciales desde el 8 de marzo hasta hoy, 13 de marzo.

En este contexto, el comunicado constata que lo que se sufre en Caracas, la capital, también se sufre en los otros Estados: “el Estado Bolívar se sufre, al igual que en el resto del país, el deterioro progresivo y acelerado de la calidad de vida del pueblo Venezolano: el alto costo de la vida producto de la hiperinflación sin precedentes, la carencia de alimentos y medicinas, el deficiente servicio de transporte público y sistema de salud, la precaria y humillante distribución de los servicios básicos”.

 

Indígenas y Arco Minero del Orinoco

El comunicado insiste en que “El llamado Arco Minero del Orinoco, hábitat de las distintas etnias indígenas, en lugar de constituir un factor de progreso, se ha convertido en instrumento de corrupción, deterioro y destrucción del medio ambiente, fomentando la propagación de la malaria, el dengue y otras enfermedades que habían sido erradicadas”.

Olvido de pueblos originarios

Una de las banderas políticas del régimen eran los pueblos originarios: “hoy son los más desasistidos, humillados y violentados en sus derechos humanos. Como Iglesia Misionera, nos hacemos solidarios y seguimos al lado de nuestros hermanos indígenas, que han sufrido la muerte y desolación en las últimas semanas a consecuencia de querer proteger el ingreso de la ayuda humanitaria tan necesaria para el país”.

Industria energética en el Estado Bolívar

El mensaje da cuenta que el 80% de la energía producida en el país se genera en el Estado Bolívar, sin embargo, se trata de “una industria eléctrica abandonada, deteriorada y convertida, como todas las empresas del Estado, en un brazo político del partido del régimen, ha generado un colapso cuyas consecuencias seguimos sufriendo en este momento los venezolanos”.

El comunicado responsabiliza al régimen de Nicolás Maduro por la situación actual y  afirma que “los venezolanos exigimos un cambio urgente que conduzca al país por el camino del progreso y la paz, en justicia y democracia”.

La Arquidiócesis invita a las FANB “a ponerse de parte del pueblo, haciendo cumplir la constitución”. Finaliza invitando al pueblo de Dios en esta cuaresma a “orar y convertirse”

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13 marzo 2019, 12:33