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Vatican News
2019.02.13 CARDINALE NEWMAN 19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió la beatificación del Cardenal John Henry Newman  

El Cardenal inglés John Henry Newman, próximamente santo

Con el reconocimiento de un nuevo milagro atribuido a su intercesión, el Cardenal inglés Newman será canonizado. Su vida fue una peregrinación a la verdad. Y, de hecho, en el epitafio de su tumba se lee: “Ex umbris et imaginibus in veritatem” – “De las sombras y los fantasmas a la verdad”

Ciudad del Vaticano

Nacido en Londres en 1801, de joven fue consagrado diácono de la Iglesia Anglicana. Después de un intenso camino de reflexión y oración, comprendió que la Iglesia de Roma era la verdadera guardiana de las enseñanzas de Jesucristo y se convirtió a la fe católica. En 1847 fue ordenado sacerdote e instituyó el Oratorio de San Felipe Neri en Inglaterra. Creado Cardenal por el Papa León XIII, murió en Edgbaston el 11 de agosto de 1890. Mientras otra fecha significativa que tiene que ver con su vida la del 19 de septiembre de 2010, día en que el Papa Benedicto XVI presidió su beatificación.

Búsqueda de la verdad

Durante la vigilia de oración con motivo de su beatificación, el 18 de septiembre de 2010 en Londres, Benedicto XVI recordaba las enseñanzas del Cardenal Newman con estas palabras: “Nos enseña que si hemos aceptado la verdad de Cristo y comprometido nuestra vida por él, no puede haber separación entre lo que creemos y la forma en que vivimos nuestras vidas”. Y añadía: “La existencia de Newman nos enseña que la pasión por la verdad, por la honestidad intelectual y por la conversión genuina implica un gran precio que pagar. La verdad que nos hace libres no puede ser retenida para nosotros mismos; exige testimonio, necesita ser escuchada, y en el fondo, su poder de convencer viene de sí misma y no de la elocuencia humana o de los razonamientos en los que puede ser puesta”.

Entrar en el puerto después de una travesía agitada

De modo que la vida del Beato John Henry Newman estuvo marcada por la búsqueda de la verdad. Y en sus escritos, compara su camino de conversión con el desembarco en el puerto después de una furiosa tempestad:

“ En el momento de la conversión, yo mismo no me daba cuenta del cambio intelectual y moral que había tenido lugar en mi mente. No me parecía que tuviera una fe más firme en las verdades fundamentales de la revelación, ni un mayor dominio sobre mí; mi fervor no había crecido; pero tenía la impresión de entrar en el puerto después de una travesía agitada; por eso mi felicidad, desde entonces y hasta hoy, ha permanecido inalterable ”

 

Una vida llamada a la santidad

Durante la Misa de Beatificación del 19 de septiembre de 2010 en Birmingham, Benedicto XVI recordaba que el Cardenal Newman “vivió profundamente esta visión tan humana del ministerio sacerdotal en sus desvelos pastoral por el pueblo de Birmingham, durante los años dedicados al Oratorio que él mismo fundó, visitando a los enfermos y a los pobres, consolando al triste, o atendiendo a los encarcelados. No sorprende que a su muerte, tantos miles de personas se agolparan en las calles mientras su cuerpo era trasladado al lugar de su sepultura, a no más de media milla de aquí”.

El corazón habla al corazón

El lema del Cardenal Newman, Cor ad cor loquitur (el corazón habla al corazón”) – subrayaba el Papa Ratzinger – “nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios”.

13 febrero 2019, 15:53