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2018.09.05 Mons. Rolando Alvarez, obispo de Matagalpa y su Decálogo 2018.09.05 Mons. Rolando Alvarez, obispo de Matagalpa y su Decálogo 

Nicaragua: insistir en una cultura de derechos humanos

El mismo día que Mons. Rolando Alvarez sufrió las agresiones verbales, en su homilía, en la Catedral de San Pedro, propuso un decálogo: Respeto sagrado e irrestricto a la vida humana, a su dignidad, a la integridad moral, a las libertades fundamentales de todo hombre

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

“Nadie tiene derecho de quitarle la vida a otra persona. El crimen contra alguien, es un crimen contra Dios, de quien todos somos imagen y semejanza de Dios y El es nuestro Padre y todos somos hermanos”, de allí que se debe respetar la dignidad de la persona humana. Evitar la difamación, la calumnia, el señalamiento, el ante juicio y el prejuicio, que siempre dañarán al otro y rompe los vínculos entrañables y misteriosos de la fraternidad, la hermandad y la solidaridad, que por naturaleza nos unen.

Asimismo, en su decálogo, el obispo recordó que la intromisión en la vida o el ámbito privado de los demás, representa una ruptura de uno de los aspectos más delicados de la convivencia humana. En este punto, la ética en las redes sociales y en las comunicaciones en general, es vital, fundamental y esencial para generar una cultura de respeto y encuentro. Debemos terminar con una especie de "guerra" presente en las redes. Evitar, dijo, por otro lado, todo lenguaje que incite a la violencia, al odio o a la venganza. Debemos encontrarnos, mirándonos "a los ojos, sin tenernos miedo, sin humillarnos y sin sentirnos extraños, para que ahí, nazca una realidad divina".

Respeto a libertades fundamentales

Respeto sagrado e irrestricto a las libertades fundamentales de todo hombre. Cuidar y tutelar cada libertad es una responsabilidad de todos, porque la lesión a una de estas libertades, dijo Mons. Alvarez, es una lesión a todas las otras libertades. Sólo hay auténtico respeto a las libertades fundamentales, cuando se respeta cada una ellas. Además, hay que respetar a la familia y su integración, como "célula primera y vital de la sociedad". Mons. Alvarez dijo que es necesario dejarles a las futuras generaciones la cultura de la paz, de la convivencia y de la tolerancia.

Por último, en su decálogo, el obispo de Matagalpa dijo que es necesario el respeto sagrado e irrestricto al pensamiento. Todos pensamos distinto y hasta diferente. La capacidad de dialogar en esa distinción y diferencia, manifiesta y demuestra el grado de desarrollo de una sociedad; el grado de crecimiento humano de la organización social y el grado de humanismo que mueve a una sociedad. El pensar diferente nos enriquece, afirmó, no nos empobrece; nos acerca, no nos separa; nos une, no nos divide.

05 septiembre 2018, 11:26