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La Diócesis de Cúcuta ayuda a desplazados venezolanos

Debido al creciente número de migrantes que recorren las carreteras de Colombia, pasando por Cúcuta a otras ciudades; Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, obispo de esta ciudad, ha decidido que la parroquia San Rafael ofrezca en las carreteras una bolsa de ayuda humanitaria.

Sofía Lobos - Ciudad del Vaticano

Ante la grave situación de los venezolanos que caminan en las carreteras colombianas después de cruzar la frontera de su país, la Diócesis de Cúcuta continúa realizando esfuerzos para ayudar a estos miles de migrantes que dejan sus tierras huyendo de la crisis económica, social y la falta de servicios básicos como asistencia sanitaria, alimentación y educación. Muchos de ellos buscan refugio en ciudades colombianas y en otras naciones colindantes.

 

Por las principales vías del territorio nacional transitan a diario venezolanos que, buscando un mejor futuro, emprenden a pie y con sus pocas pertenencias, largas caminatas hacia otras ciudades de Colombia, y países como Ecuador y Perú.

Durante el recorrido se ven expuestos a soportar grandes obstáculos como las bajas y altas temperaturas, hambre, cansancio y fatigas que causan graves quebrantos de salud.

Cúcuta y su ayuda humanitaria

Debido al creciente número de migrantes que recorren las carreteras de Colombia, pasando por Cúcuta a otras ciudades; Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, obispo de esta ciudad, ha decidido que la parroquia San Rafael ofrezca en las carreteras, una bolsa de ayuda humanitaria que contiene agua, bocadillos, caramelos, un sándwich y un zumo; productos básicos para calmar el hambre y tener energías.

Por su parte, el padre Nelson Rozo, vicario de la parroquia San Rafael, explica que trabajan especialmente en la vía Bucaramanga, donde se encuentran con los grupos de personas y les entregan el kit de alimento.

Los fieles de la parroquia también contribuyen

Tal como afirma la Oficina de Comunicaciones de Cúcuta, a esta campaña de la parroquia también ha contribuido la "Casa de Paso", donando panes y agua, así como muchos fieles que han aportado dinero y alimentos en las medida de sus posibilidades.

Por último, el episcopado solicita que el gobierno colombiano otorgue mayor atención a esta situación y se establezcan mesas de trabajo para re-direccionar equitativamente los recursos internacionales que llegan para aliviar la crisis.

29 agosto 2018, 18:50